Mujeres rurales
Participan en el desarrollo de sus comunidades rurales y contribuyen en el desarrollo familiar, así como la erradicación de la pobreza y del hambre.
Por Mónica Silva
El pasado Día Internacional de las Mujeres Rurales recordamos el objetivo de esta importante fecha, que es reconocer a las mujeres rurales por su contribución al desarrollo rural y agrícola, la erradicación de la pobreza y la mejora en la seguridad alimentaria. No importa que ya no sea 15 de octubre, las acciones deben girar en torno al lema de 2022: Las mujeres rurales, clave para un mundo sin hambre ni pobreza.
Las mujeres representamos 49.5% de la población mundial, en México somos 50.7% y en Coahuila 50.3%. En nuestro país, poco más de 13.7 millones de mujeres viven en zonas rurales. De 61.5 millones de mujeres 23% vive en áreas rurales, según datos del Instituto Mexicano para la Competitividad, A. C. Ellas son responsables de más de 50% de la producción de alimentos.
Según datos del Registro Agrario Nacional, del padrón de 5.3 millones de personas que poseen núcleos agrarios, sólo 1.4 millones son mujeres (26%). Esto las coloca en desventaja, al no recibir apoyos de programas de equipamiento, infraestructura, créditos o ayuda económica para producción o servicios ambientales.
Al ver que Sembrando Vida sigue ausente en 12 estados, uno de ellos Coahuila de Zaragoza, asociaciones, gobiernos estatal y municipal, incluso políticos, sí le apuestan a la Agenda 2030, impulsando la igualdad entre los géneros, empoderando a mujeres y niñas, además de promover el crecimiento económico inclusivo y sostenible, empleo y trabajo decente para todos.
En el Cañón de Jimulco, ubicado en la Región Laguna, hay un grupo de mujeres organizadas a quienes se les brindó una alternativa de emprendimiento para que continúen con sus actividades tradicionales y ancestrales, con un nuevo apellido: turismo rural sustentable; generando ingresos, conservando su entorno y protegiendo su patrimonio cultural. Si la Federación se olvida de Coahuila en términos de programas y presupuestos, aquí rescatamos tradiciones como el Día de Muertos, trasplantando cempasúchil y mano de león, o la siembra de maíz azul, dando lugar al turismo sustentable como motor para la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.
Desde muy temprano, las Mujeres Campesinas del Cañón de Jimulco salen a deshierbar, desahijar y regar las plantas en los más de 50 zurcos del Campo de Flores, para recorrer 70 kilómetros y venderlas en el mercado establecido para ellas en Torreón y puedan ofrecer también la gastronomía típica de los ejidos, como las gorditas de cocedor rellenas de diversos guisos, frutas y verduras orgánicas, como melón, sandía e higo. Servilletas de tela bordadas a mano, artesanías y sotol, bebida espirituosa; sin dejar atrás plantas aromáticas o medicinales.
En Mujeres Campesinas hay cocineras que promueven y difunden la cocina tradicional de la Laguna, también agricultoras encargadas de labrar la tierra y plantar las semillas que nutren a ejidos y ciudades enteras, artistas textiles que plasman en sus bordados multicolores la biodiversidad del cañón, recolectoras de hojas y flores aromáticas o medicinales y futuras operadoras turísticas, quienes brindarán experiencias únicas al visitante, integrando la gastronomía, actividades de naturaleza y de convivencia con la comunidad, así como la fotografía en todo el esplendor que brinda el desierto coahuilense. Ellas se preparan para hacer turismo sustentable y para integrar más actividades de los diversos segmentos y a más personas de sus comunidades y de otros ejidos. En la temporada de Día de Muertos los viajeros viven la Experiencia Turística del Aguanaval, talleres gastronómicos, el recorrido por la exHacienda de La Flor, descubren el origen irritila y la historia ferrocarrilera de Jimulco. La fotografía en el columpio del Campo de Flores es un imperdible, que en esta época se pinta de amarillos, verdes y rojos, sin dejar de lado los cielos estrellados y las Noches de Leyenda, únicos en este rincón de viento fuerte de Coahuila.
Esto es turismo, el sector de mayor generación de riqueza y empleo del mundo, que ofrece a las mujeres casi el doble de oportunidades de convertirse en empresarias que cualquier otro sector y que en este ejido de Torreón está sucediendo. Aquí, el liderazgo político traspasó de la curul al territorio, provocando la participación de las mujeres en el desarrollo de sus comunidades rurales.
Twitter: @desertique
