Estado… ¡¿de qué?!

Estado de derecho. Muy probablemente habrás escuchado este término en algún noticiario, y a muchos les suena como un terminajo legal.

Por Marysol Morán

Si buscamos la definición de la palabra “estado" en el diccionario de la Real Academia Española (RAE), encontramos que tiene 17 definiciones más 49 usos cuando está acompañada por otras palabras. Se utiliza en medicina para definir la salud o enfermedad de una persona; en física se usa para describir las formas en que se presenta un cuerpo (sólido, líquido, gaseoso); inclusive hay una definición que dice que significa la clase o condición a la que está sujeta la vida de cada individuo. Pero hay un uso, que además se escribe con mayúscula: Estado de derecho. Muy probablemente habrás escuchado este término en algún noticiario, y a muchos les suena como un terminajo legal. Pero pocos saben lo que significa y lo mucho que impacta en nuestra vida cotidiana.

Regreso a la RAE para traerte su definición. “Estado de derecho: Régimen propio de las sociedades democráticas en el que la Constitución garantiza la libertad, los derechos fundamentales, la separación de poderes, el principio de legalidad y la protección judicial frente al uso arbitrario del poder”. ¿Y eso a mí qué?

Aquí la clave para entender su importancia es comprender el concepto de la defensa de la ciudadanía frente al uso arbitrario del poder.

Precisamente ese Estado de derecho es lo que los mexicanos fuimos a defender el domingo 13 de noviembre pasado, en la extraordinaria marcha masiva que movilizó a la sociedad civil para decir: “Ya basta”. La defensa de un organismo regulador, como el Instituto Nacional Electoral (INE), que tanto trabajo ha costado en la incipiente democracia mexicana —ahora vapuleada y amenazada incesantemente— fue un motivo poderoso. El INE es la más visible de las instituciones autónomas; en cuanto sentimos que fue amenazada la indignación corrió como pólvora y salimos todos a dar la cara por él, porque el INE nos permite vivir sin miedo. Sin ser perfecto, brinda equilibrio a los poderes y ayuda a que todos los mexicanos tengan equidad en oportunidades, seguridad en su vida diaria, certeza de elecciones justas.

Te doy un dato preocupante: otros organismos autónomos, como la Comisión Federal de Competencia Económica y el Instituto Federal de Telecomunicaciones, llevan por lo menos dos años esperando a que el Presidente proponga a los candidatos para completar el grupo de siete comisionados que conforman sus plenos, es decir, el grupo de personas calificadas que revisan los casos que se les presentan con la finalidad de tomar decisiones que procuren condiciones de equilibrio para la relación entre sociedad, empresas y gobierno. Si los plenos no tienen su planilla de comisionados completos, por ley no pueden operar. Esto tiene el mismo efecto que  desaparecerlos, sólo que no se nota. Igual pasa con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, totalmente desaparecida en autonomía. Esto afecta el Estado de derecho.

El World Justice Project es una organización internacional que mide con rigurosidad científica el Estado de derecho en todo el mundo. Recientemente publicó su informe sobre México en un sitio interactivo que facilita la comprensión de los conceptos. Te recomiendo que le eches un vistazo para enterarte en dónde estamos parados y entender la importancia de cuidar, mantener, proteger y velar que el Estado de derecho en México siempre esté sano. https://index.worldjusticeproject.mx/

México se merece un mejor presente. Abramos los ojos y sigamos defendiendo las causas que nos hacen ciudadanos íntegros, comprometidos. Por ti, por mí, por nuestros hijos, por nuestra familia y amigos. Estamos a tiempo.

@maysolecita

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