El rol de las empresas en el regreso a clases: apoyando a las familias para un futuro mejor

Por Ana María Flores* El regreso a clases es un hito crucial en la vida de la niñez, marcando el inicio de un nuevo ciclo de aprendizaje. Sin embargo, olvidamos que el regreso a clases también representa una carga adicional para las personas cuidadoras. Desde la ...

Por Ana María Flores*

El regreso a clases es un hito crucial en la vida de la niñez, marcando el inicio de un nuevo ciclo de aprendizaje. Sin embargo, olvidamos que el regreso a clases también representa una carga adicional para las personas cuidadoras. Desde la asistencia a eventos escolares, el apoyo en tareas, transporte y cuidado de enfermedades, las responsabilidades de cuidado se multiplican, afectando particularmente a las mujeres. De acuerdo con el Banco Mundial, la desigualdad en la distribución de estas responsabilidades es un obstáculo significativo para la participación y permanencia de las mujeres en el mercado laboral formal. En México, nueve de cada 10 personas que abandonan su trabajo para dedicarse al cuidado son mujeres (IMCO).

En este contexto, las empresas tienen un papel fundamental. No sólo en la retención y bienestar de su personal, sino también en la creación de un entorno laboral que apoye la educación y el desarrollo de las futuras generaciones. Políticas como horarios flexibles adaptados a la edad de los hijos/as del personal, apoyo financiero para la compra de útiles escolares, o licencias para el cuidado de la niñez, son algunas de las medidas que pueden marcar la diferencia en la vida de las familias durante esta etapa clave.

Un estudio reciente de McKinsey realizado en EU revela que las políticas laborales más valoradas por las colaboradoras mujeres incluyen beneficios de salud (83%), oportunidades para trabajar de manera remota (78%), y control sobre sus horarios de trabajo (68 por ciento). La importancia de la flexibilidad laboral es aún más evidente entre las madres con niños a cargo, ya que 38% de ellas afirmaron que, sin esta flexibilidad, habrían tenido que abandonar su empresa o reducir sus horas de trabajo. Ante esta realidad, algunas empresas han comenzado a implementar políticas diferenciadas que ofrecen horarios flexibles, de acuerdo con la edad de los hijos/as, permitiendo a madres y padres balancear sus responsabilidades laborales y familiares de manera más efectiva. Esta medida es especialmente valiosa en el regreso a clases, cuando tareas como el transporte y la supervisión en casa pueden volverse complejas y costosas.

Algunas empresas están integrando en sus programas de capacitación temas como la corresponsabilidad en las tareas de cuidado y nuevas masculinidades, con lo que se busca que los hombres asuman un rol más activo en la crianza, no sólo como proveedores, sino también como figuras emocionales. Este cambio fortalece los vínculos familiares y ayuda a la retención y promoción de mujeres en el ámbito laboral. En México, 86.3% de los niños de 0 a 5 años son cuidados por sus madres (Inegi), mientras que éstas dedican 15 horas semanales a trabajos de cuidado no remunerado frente a cinco horas de los hombres (IMCO). Promover la corresponsabilidad crea un entorno laboral más equitativo y productivo.

Las políticas que otorgan licencias anuales a padres y madres para atender a sus hijos/as, como asistir a eventos escolares, chequeos médicos o quedarse en casa cuando están enfermos, evitan que el personal use sus días de vacaciones para tareas de cuidado. Esto no sólo fomenta la lealtad hacia la empresa al demostrar una genuina preocupación por su bienestar, sino que también mejora la productividad al reducir el estrés relacionado con la necesidad de permisos. Existen empresas que ofrecen una nueva licencia de cuidados, proporcionando días para atender a familia en eventos inesperados, subrayando su compromiso con el equilibrio entre la vida laboral y familiar.

El regreso a clases es crucial para el desarrollo de la niñez y un desafío para padres y madres que deben equilibrar trabajo y familia. Políticas empresariales como horarios flexibles, capacitación en corresponsabilidad y licencias de cuidado son esenciales para apoyar a las familias. Empresas que consideran actividades para apoyar a la familia con la llegada de los niños con sus licencias a los cuidadores, demuestran que sí es posible armonizar necesidades laborales y familiares. Al adoptar estas medidas, las empresas no sólo mejoran el bienestar y la productividad, sino que también fomentan un entorno laboral inclusivo. Apoyar al personal en esta etapa es una inversión en un futuro más equilibrado y justo para toda la sociedad.

*Coordinadora de la Red CCE por la Primera Infancia

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