Cuarteaduras en Morena
Ahora, el tema es lo ocurrido en la octava sesión extraordinaria de ese partido, celebrada el pasado fin de semana, en la cual hubo ausencias notorias, discrepancias discretas, pero evidentes y advertencias que exhiben desajustes esperables
Cada día se abren nuevas grietas en el Movimiento de Regeneración Nacional. Entre las más recientes están los actos de censura de figuras morenas contra periodistas e incluso en perjuicio de meros ciudadanos, como el castigo impuesto por un órgano electoral a Karla Estrella, dizque por discriminación de género en perjuicio de la diputada Diana Karina Barreras, mujer del presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna, con quien comparte el alias, sobrenombre o remoquete de Dato Protegido.
El amplio y desvergonzado despliegue de censura ha causado un daño notorio a Morena, pero ahora el tema es lo ocurrido en la octava sesión extraordinaria de ese partido, celebrada el pasado fin de semana, en la cual hubo ausencias notorias, discrepancias discretas, pero evidentes y advertencias que exhiben desajustes esperables.
El número más destacado tuvo como protagonista a un Adán Augusto López desencajado al que sentaron hasta la orilla. El enojo del líder senatorial es explicable: persiguen por múltiples delitos a quien fue su jefe de Policía cuando gobernó Tabasco, pero el problema es que en ese asunto ha salido embarrado don Adán, como antes lo comprometió el voto de los Yunes, que compró a un alto precio, un servicio que al parecer no le agradecen en Palacio. Eso y otras cositas explican el gesto de enojo y preocupación.
El hasta ahora poderoso tabasqueño entró a la reunión por la puerta trasera y el gesto sombrío no se le borró ni siquiera al ser recibido con una manta mentirosa que decía “Chilangos con Adán” ni con el coro de sus paniaguados, quienes gritaban: “¡No estás solo, no estás solo!”. Nada, pues, alegró al personaje que los caricaturistas pintan como hematófago y el expanista y hoy diputado por Morena, Manuel Espino, declaró que si Calderón Hinojosa ignoraba lo que hacía García Luna con el narco era “por pendejo o por cómplice”, y agregó que piensa lo mismo de Adán Augusto si no sabía de los trastupijes de Hernán Bermúdez. Menos mal que son compañeros.
Otro político relevante que no asistió fue Ricardo Monreal, quien primero dijo que, sencillamente, tenía un compromiso familiar, y ya. El líder de la Cámara de Diputados y su esposa celebraban los primeros cuarenta años de casados, lo que es legítimo, pero al ser descubierto por los celulares declaró que el viaje lo pagó de su bolsillo, lo que está muy bien. Sin embargo, el tinte político de su periplo se reveló pronto, pues se trata de una figura muy reconocible: lo retrataron en Madrid, en un hotel de superlujo, compartiendo el pan y la sal con el opulento empresario y líder sindical Pedro Haces, a quien se considera algo así como el Fidel Velázquez del neocharrismo y es, por añadidura, el segundo de a bordo en la Cámara baja. ¿Mera casualidad, deseo de planear sin testigos alguna jugada? Difícil saberlo.
Quizá el hueco más obvio fue el dejado por Andrés Manuel López Beltrán, secretario de Organización de Morena, quien –según el columnista Darío Celis– optó por irse de vacaciones a Japón, enojado seguramente porque el cónclave de su partido crearía una comisión para evaluar los perfiles de los personajes que pretendan afiliarse al partido guinda, lo que el hijo de su papá venía decidiendo por sus purititas…
Morena ha creado una Comisión Evaluadora de Incorporaciones que analizará la suma de perfiles externos a Morena, lo que aseguran “no tiene un espíritu excluyente”, sino que pretende “garantizar que quien se acerque lo haga por convicción, no por cálculo, y asegurar que cada nueva incorporación sume al proyectoy no lo contamine”.
Aunque nadie lo extrañó, contribuyó a enrarecer el ambiente la ausencia del legislador Dato Protegido, quien ni siquiera se molestó en dar algún pretexto. En la nómina de faltistas se incluyeron siete gobernadores: Indira Vizcaíno, de Colima; Evelyn Salgado, de Guerrero; Julio Menchaca, de Hidalgo; Margarita González, de Morelos; Ricardo Gallardo, de San Luis Potosí; Rubén Rocha, de Sinaloa; y Lorena Cuéllar, de Tlaxcala.
En fin, que la presidenta Claudia Sheinbaum, no por casualidad, estuvo en Tabasco, celebrando al gobernador Javier May, algo que le habrá causado un torzón a don Adán Augusto.
Morena, pues, se mantiene en una tensión que puede terminar en rompimiento. ¿Y AMLO?
