Entre las excentridades que hicieron famoso a Jorge Pasquel en el beisbol está la de ordenar la única base por bolas intencional con la casa llena que ha habido en la historia de la Liga Mexicana. El magnate, como mánager no oficial de los Azules de Veracruz, tomó esa extraña decisión al enfrentar al temible jonronero cubano René González, a pesar de que su equipo tenía una ventaja de 8-1 sobre San Luis en la octava entrada.
En aquel encuentro, celebrado el 10 de agosto de 1951 en el Parque Delta, el brillante lanzador Ramón Bragaña tuvo que entrar al quite como catcher ante varias ausencias con los Azules. El cubano se negaba a obedecer la petición del pasaporte intencional, pero al enterarse que era una orden que venía del hombre que pagaba los salarios, no hubo discusión.
Bragaña sólo fue un testigo más para la curiosa anécdota. En donde realmente forjó su leyenda fue en el centro del diamante. Ahí se le conoció como El Profesor por su sabiduría para enfrentar a los bateadores y la magistral forma de manejar sus pitcheos. El control, una recta humeante y una curva que pintaba un arcoiris al llegar al home, eran sus principales armas.
Ramón Bragaña es el único lanzador que ha conseguido 30 victorias en una temporada, un récord inalcanzable en la Liga Mexicana y lo hizo en 1944. Ese año terminó de mánager y llevó a los Azules de Veracruz, que jugaban en la Ciudad de México, al título.
Bragaña triunfó en su país, en República Dominicana y Venezuela. En México ha sido uno de los más grandes de la historia. Aunque en su carrera global tuvo 310 victorias oficiales, se calcula que, en realidad, pudo tener 400.
Brilló en las ligas negras de beisbol pero, desafortunadamente, no pudo jugar en las Grandes Ligas por la segregación racial. En una ocasión enfrentó a los Gigantes de Nueva York en 1937, que eran campeones de la Liga Nacional, y los venció. El nacido en La Habana también destacaba como bateador y jonronero.
Ramón Bragaña le lanzó a Babe Ruth en la demostración de bateo que realizó el famoso jonronero en el Parque Delta en 1946. El cubano no respetó la jerarquía de Ruth ni sus lentos movimientos que evidenciaban sus 51 años. Le tiró rectazos que eran imposibles de conectar. Ernesto Carmona lo sacó y el pitcher estrella reclamó, la discusión concluyó con una pelea en los vestidores.
Ramón Bragaña también fue el pitcher abridor por Azules en el primer juego de la Liga Mexicana que se transmitió por televisión en 1947. En aquella ocasión venció a los Diablos Rojos con el entonces presidente mexicano Miguel Alemán en las tribunas.
En una coincidencia siniestra, Ramón Bragaña murió justo el día que cumplía 76 años, el 11 de mayo de 1985.
