El gran maquinista
Broncos de Denver, equipo que destaca en la NFL, tiene un origen beisbolero.

Héctor Linares
Tacita de café
Bob Howsam planeó la construcción del espacioso estadio en Denver con el sueño de tener un equipo en las Grandes Ligas, sin imaginar que el camino lo llevaría a fundar a los Broncos, conjunto de la NFL, que en su historia suma tres títulos y que es favorito este año para llegar al Super Bowl.
Howsam amaba el beisbol y fundó al equipo Bears, en las ligas menores, pero su idea era llevar a Denver a las Grandes Ligas.
Presentó un proyecto de fundar la Liga Americana y la Nacional para formar un solo circuito con una expansión de equipos, pero fue rechazado.
Gracias a su visión como empresario, fue invitado por dueños de otros equipos, esta vez de futbol americano, para fundar la American Football Conference, que tenía como objetivo rivalizar con la NFL. Así nacieron los Broncos de Denver, con Bob Howsam como fundador en 1960.
Luego de vender al equipo de futbol americano, debido a temporadas perdedoras, se reencontró con su máxima pasión: el beisbol.
Cardenales de San Luis lo contrató como gerente general en 1964. En los siguientes años realizó exitosos cambios para obtener a Orlando Cepeda, de los Gigantes, y al jonronero Roger Maris, de los Yankees. Dejó la base del equipo que llegó a dos Clásicos de Otoño consecutivos, aunque para entonces ya había volado a Rojos de Cincinnati y ahí enfrentó su máximo reto.
Howsam tuvo la visión para concretar cambios y aprovechar el talento de las sucursales. Así armó la famosa Gran Máquina Roja.
Consiguió a Joe Morgan y también negoció para adquirir a George Foster. Jóvenes talentosos formados en la organización, como Johnny Bench, Tony Pérez y Pete Rose se consolidaron. A otros, como Ken Griffey, les dio la oportunidad.
La jugada maestra la hizo al contratar como manager a Sparky Anderson a pesar de las críticas, ya que en ese momento era un desconocido.
“Sabía más cosas de mí, de las que yo mismo conocía”, recordaría Anderson sobre Howsam.
Rojos marcó una brillante historia en las Grandes Ligas al llegar a cuatro Series Mundiales y ganar dos consecutivas, la segunda con una contundente barrida sobre Yankees en 1976.
Bob Howsam brilló por su talento y visión, pero también era estricto con sus reglas. A los jugadores les exigía una imagen limpia y que sus uniformes estuvieran impecables para proyectar una grata impresión a los aficionados.
Aunque ha sido candidato al Salón de la Fama en diferentes ocasiones, no ha concretado su ingreso. Bob Howsam, quien murió a unos días de cumplir 90 años en 2008, fue el gran maquinista de una época dorada del beisbol.