El brazo de goma

Héctor Linares

Héctor Linares

Tacita de Café

Mickey Lolich, contrario a los pitchers de su generación, en lugar de poner su brazo en hielo luego de lanzar, lo colocaba en un recipiente con agua hirviendo para ayudarlo a desinflamar.

Lolich era un devorador de entradas con los Tigres de Detroit. Se le recuerda por ser el héroe indiscutible en la Serie Mundial de 1968 ante Cardenales luego de ganar tres juegos, todos con la ruta completa y en un lapso de ocho días. Un récord vigente.

Michael Stephen Lolich, nacido en Portland y descendiente de croatas, se convirtió en zurdo, literalmente, por accidente. A los dos años, mientras manejaba un triciclo, se estrelló con una motocicleta estacionada la cual le cayó encima y le fracturó la clavícula izquierda.

La larga rehabilitación para que su brazo izquierdo se fortaleciera, lo llevó adquirir más fuerza para lanzar como zurdo que como diestro, que era su perfil natural. En aquella temporada memorable de 1968, Lolich fue sacado de la rotación de abridores y enviado al bullpen por decisión del mánager Mayo Smith en la recta final del calendario. El pitcher grandulón se molestó y le advirtió que “algún día lo necesitaría”.

Dos meses después, Lolich ya había regresado como abridor y los Tigres se preparaban para la Serie Mundial en la que Cardenales, campeón defensor, era el favorito.

Denny McLain, ganador de 31 juegos ese año, era el brazo importante de Tigres, pero fue Lolich, quien se robó los reflectores con sus tres victorias.

Para el séptimo y decisivo juego, el mánager de Tigres le preguntó a Lolich si estaría disponible para lanzar con apenas dos días de descanso. El zurdo no dudó, tomó la pelota y luego de una primera entrada complicada, se dedicó a colgar ceros para vencer al estelar Bob Gibson y darle el título a los Tigres. Fue nombrado Jugador Más Valioso.

En plena celebración, Lolich le recordó a su mánager: “Te dije que algún día me necesitarías”.

Mickey Lolich mantuvo durante 44 años el récord de más ponches para un pitcher zurdo en la Liga Americana con 2 mil 679. A su retiro, inició un exitoso negocio de donas en el que además de ser el dueño, se encargaba de hornearlas. “Ojalá se hubiera dedicado a las donas antes de ser pitcher”, bromeaba Reggie Jackson ante el dominio que siempre mostró Lolich sobre el famoso jonronero.

Mickey Lolich, quien aún tiene el récord de ponches de Tigres con 2 mil 679, murió a los 85 años el pasado 4 de febrero. En su carrera, ganó 15 o más juegos en ocho ocasiones, ponchó a 200 o más bateadores siete veces y completó 195 juegos. Sólo se perdió una salida por lesión.

Más allá de su hazaña en la Serie Mundial, debe ser considerado como uno de los mejores lanzadores zurdos de la historia, aunque el Salón de la Fama no le haya hecho justicia.