Adorable estafador

En un día como hoy, pero de 1984, Luis Aparicio desató una fiesta en Venezuela.

Héctor Linares

Héctor Linares

Tacita de Café

El venezolano Luis Aparicio había sido informado de su baja de los Medias Rojas de Boston, previó a la temporada de 1974. Entonces, recibió una carta del dueño de los Yankees, George Steinbrenner, en la que le ofrecía un contrato en blanco para firmar con la novena de Nueva York. El famoso shortstop agradeció el detalle, pero le aclaró que a él sólo lo daban de baja una vez. Optó por el retiro a los casi 40 años y con 18 brillantes temporadas.

Aparicio fue elegido para el Salón de la Fama de Cooperstown en un día como hoy de hace 42 años. Se mantiene como el único beisbolista venezolano que ha alcanzado la inmortalidad, en gran parte al consejo de su padre, del mismo nombre y también brillante pelotero: “si quieres ser profesional, tendrás que ser el número uno”.

Luis Aparicio pronto llamó la atención con la magia que mostraba al realizar espectaculares lances en las paradas cortas, pero también por su velocidad en los senderos. 

El venezolano Alfredo Chico Carrasquel, entonces estrella de los Medias Blancas, recomendó firmar al joven pelotero, luego de que los Indios de Cleveland decidieron no hacerlo al justificar que no era muy alto.

Aparicio fue el primer latino en ganar la distinción como Novato del Año de las Grandes Ligas en  1956. En aquellos años, en los que el robo de base parecía estar en el olvido, el venezolano volvió a ponerlo en uso y sumó nueve temporadas consecutivas como líder en estafas, un récord vigente.

Fue el jugador que más robos tuvo en las Grandes Ligas de 1956 a 1965 con un total de 392, para superar a Maury Wills (383) y Willie Mays (233).

El famoso mánager Casey Stengel decía que darle una base por bolas a Luis Aparicio era como recibir un doble, porque al siguiente lanzamiento ya estaría en segunda base con un robo.

Pero probablemente la grandeza de Little Louis, como era conocido, estaba a la defensiva. Ganó en nueve ocasiones el Guante de Oro y fue el shortstop más dominante de su generación.

Jugó dos Series Mundiales, una la perdió con Medias Blancas ante Dodgers en 1959, pero luego tendría su revancha con Orioles en 1966 al ser clave en la barrida sobre el mismo equipo angelino.

Luis Aparicio impuso en su momento el récord de más juegos para un parador en corto con 2,583. Conectó 2,677 hits y tuvo 506 robos. Revolucionó el juego gracias a su velocidad y su guante. Una estatua suya luce en el estadio de Medias Blancas. Luis Aparicio, quien el próximo 29 de abril cumplirá 92 años, alcanzó la inmortalidad una década después de su retiro. Emocionado por su llamado declaró: “Es un triunfo para Venezuela y todos los venezolanos”.