Luis Miguel, ¿mal padre o mala paga?
O quizás ambas cosas. Lo que sucede es que, para que el señor pague lo que debe es todo un show: no responde las llamadas ni atiende a los llamados para que lo haga y, me supongo que le debe de quedar muy claro desde que adeuda un dineral a Alejandro Fernández, a quien, ...
O quizás ambas cosas. Lo que sucede es que, para que el señor pague lo que debe es todo un show: no responde las llamadas ni atiende a los llamados para que lo haga y, me supongo que le debe de quedar muy claro desde que adeuda un dineral a Alejandro Fernández, a quien, dicen, le adelantó 6 millones de dólares de una gira que nunca se hizo ni se hará. Bueno, para que le pagara ese monto lo tuvo que demandar.
Por otro lado tenemos a Aracely Arámbula, quien siempre utilizó la vieja y conocida táctica de cobrarle a través de los medios de comunicación, pues cada vez que se atrasaba, la señora Arámbula aparecía en un evento público y lo medio maltrataba para que el cantante, de inmediato, liquidara las deudas, pero últimamente no había sido posible. Pareciera que Luis Miguel creó cierta resistencia a las quemadas públicas.
Cuando empezó a ver que las cosas eran de verdad, depositó, dicen, 25 millones de pesos en un juzgado, pero Aracely no los cobró, porque si lo hubiera hecho, en ese momento habría aceptado lo que olvidó pagar cuatro años de la manutención de sus hijos.
La realidad es que Luis Miguel cumple cabalmente con ambos conceptos, es decir, es mala paga y mal padre. No hay por cual inclinarse, ya que al señor no le gusta pagar sus deudas y un papá que se desentiende de sus hijos, por el motivo que gusten y manden, es un mal padre.
Sé que los fans de Luis Miguel se me van a echar encima pero, más bien, ustedes deberían animar a su ídolo a que tome chocolate y pague lo que debe.
CITA A LAS 9 P.M.
Les suplico no olvidar la cita que tenemos esta noche, a las 21:00 horas, en Imagen Televisión, canal 3.1, en mi programa El minuto que cambió mi destino. El invitado especial es Coco Levy, en una entrevista sin censura, difícil, complicada en momentos, áspera en otros, pero verdadera. El señor habló de todos los temas que a usted se le ocurran y más. ¿Me acompañan?
