20 creadores

México contemporáneo deja un testimonio de quienes definen e innovan en la cultura

Mónica Lavín no sólo es una estupenda novelista —Yo, la peor de todas bastaría para confirmarlo— sino una cultora del periodismo literario. Con México contemporáneo. Panorama de creadores (Ed. Aguilar, 2016), dio un paso más: reunió a 19 creadores emblemáticos del país para desplegar un fresco en ámbitos tan diversos como cine, escultura, literatura, música, gastronomía y hasta orfebrería.

Conozco a algunos de los entrevistados. La autora captó en sutiles pinceladas sus rasgos cardinales. Pero no fueron éstos los diálogos que más disfruté, sino aquellos que sostuvo con quienes (qué vergüenza) yo ni siquiera había oído mencionar: Lourdes Almeida, Tatiana Bilbao, Elisa Carrillo y Michel Rojkind.

Ahora, después de haber leído la conversación con la bailarina, los arquitectos y la fotógrafa, siento que les conozco de tiempo atrás. A esto, como en el resto de los casos, contribuyen la edición del libro, las soberbias fotografías de Paul Brauns y, sobre todo, la empatía con la que Lavín aborda a sus convocados.

Al joyero Daniel Espinosa le confiesa que “las mujeres, tenemos fascinación por el adorno, por las joyas”, y al actor Daniel Jiménez Cacho, que estudió Física dos años, le revela que, antes de convertirse en escritora, ella misma estudió Biología. El lector siente que atestigua, a hurtadillas, una conversación entre amigos.

Otras veces, la entrevistadora hace presentaciones que bordean lo literario. De la chef Elena Reygadas dice que “tiene un aspecto dulce y delicado, que contrasta con el tamaño del proyecto que dirige: el restaurante Rosetta” y del arquitecto Enrique Norten sostiene: “Me impresionó su tranquilidad y aplomo, como si los edificios que llevan su nombre fueran sueños ligeros”.

Pero no todo es empatía y literatura. Hay sesgos inevitables. Ya desde la antesala de su libro, Lavín nos advierte que sus personajes “nos comparten que no hay camino fácil, pero que hay lugares a los que se puede llegar con vehemencia y talento, con voluntad y ahínco”.

Así, Alondra de la Parra, flamante directora de la Orquesta Sinfónica de Queensland, asegura que talento, entrega y compromiso son esenciales para triunfar. El actor Gael García Bernal habla de su trabajo, “ilegal” en un bar de Londres, y de la frustración que sufrió, en su momento, por no tener dinero para pagar sus estudios en la Central Speech and Drama.

Otras veces, la autora se afana en destacar cómo sus entrevistados han seguido una línea recta —la vocación— que ha acabado por imponerse: el pintor Rafael Cauduro cuenta que “estaba en la primaria y nunca ponía atención: todo el día dibujaba” y el chef Enrique Olvera afirma que “siempre he tenido el placer de comer y también el placer de estar en la cocina”.

Horacio Franco, por su parte, se mira a sí mismo como una víctima de Mozart, quien le sedujo a pesar de que sus padres eran “gente que vivía al día, ambos eran dos analfabetos funcionales”. El cantante Rolando Villazón recuerda cómo lo conquistó el concierto para violín de Tchaikovsky y el escultor Javier Marín confiesa que, al ver la cabeza de Medusa, sumergida en la cisterna de Estambul, se echó a llorar…

En el libro figuran, también, los escritores Guillermo Arriaga, Rosa Beltrán, Elmer Mendoza y Jorge Volpi, a quienes la entrevistadora ha leído y parece conocer mejor que a nadie.

En el panorama de estos 20 creadores (la vigésima es la propia Mónica Lavín) faltan nombres, sin duda, pero no sobra ninguno. México contemporáneo deja un testimonio de quienes, desde sus respectivas trincheras, definen e innovan en el terreno de la cultura, marcando los caminos que ya hemos remontado en el siglo XXI.

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