Frentes Políticos / 24 de julio de 2025
1. Chavorrucos. Entre iniciativas olvidadas y escándalos por encubrimientos, los legisladores mexicanos encontraron tiempo para conmemorar la muerte de Ozzy Osbourne. La escena fue tan solemne como ridícula: Gerardo Fernández Noroña y Sergio Gutiérrez Luna, dignos ...
1. Chavorrucos. Entre iniciativas olvidadas y escándalos por encubrimientos, los legisladores mexicanos encontraron tiempo para conmemorar la muerte de Ozzy Osbourne. La escena fue tan solemne como ridícula: Gerardo Fernández Noroña y Sergio Gutiérrez Luna, dignos representantes del metal geriátrico, rindieron homenaje al Príncipe de las Tinieblas. Con corazón de fan, declararon que en el Congreso también hay “metaleros y metaleras”. ¡Qué bien! Mientras la seguridad colapsa, los feminicidios aumentan y la economía tambalea, nuestros representantes afinan la guitarra imaginaria. La decadencia política encontró su soundtrack.
2. Caño. En Baja California Sur, la podredumbre no sólo brota del crimen organizado, sino también de sus empleados gubernamentales. Raúl “N”, director de Recursos Materiales de la Comisión Estatal de la Búsqueda de Personas, es investigado por colocar narcomantas en La Paz... ¡usando vehículos oficiales! Sí, el mismo gobierno que debería buscar desaparecidos desapareció la vergüenza. Las mantas van contra el gobernador Víctor Castro y su gente, lo que convierte este episodio en un claro caso de fuego amigo, cargado de traición institucional. ¿Autoatentado político? ¿Mensaje de la delincuencia organizada desde adentro? Que alguien tape la coladera.
3. Cortafuegos. Claudia Sheinbaum no se dejó arrastrar por la ola y confirmó la orden de aprehensión contra Hernán Bermúdez Requena y la captura de su sobrino Gerardo Bermúdez Arreola, pero con la sobriedad de quien entiende que la justicia no se hace a gritos. Sin espectáculo y sin pirotecnia. Mientras tanto, en las gradas del escándalo, Adán Augusto López sigue sin explicar por qué su secretario de Seguridad terminó señalado como jefe criminal. Sheinbaum marcó reserva con diplomacia: “No se protege a nadie”, dijo, pero también recordó que la justicia no es linchamiento. Con una frase le tiró el salvavidas... sin subirse al barco hundido.
4. Sospechosismo. Xóchitl Gálvez lanzó una pregunta tan simple como incómoda. ¿Cómo es que Adán Augusto López, exgobernador y exsecretario de Gobernación, nunca supo nada de La Barredora, el grupo criminal que estuvo operando desde su propia casa tabasqueña? Y, peor, cuando por fin se enteró, fue gracias a los Guacamaya Leaks, no por inteligencia oficial. ¿Falta de información… o exceso de cercanía? Gálvez, sin rodeos, insinúa que al “hermano del presidente” lo protegieron desde la cima. Porque si seis de cada diez espectaculares eran suyos y nadie preguntó de dónde salió el dinero, no es ingenuidad, es impunidad. El sello de la casa.
5. Golpazo. Mientras Adán Augusto López seguía negando saber de La Barredora, el Estado mexicano le arrojó un expediente completo en forma de operativo. Ulises “N”, alias El Pinto, presunto líder de la célula criminal en Tabasco, fue detenido en Jalisco por la Marina, la FGR, la SSPC y hasta el Centro Nacional de Inteligencia, informó Omar García Harfuch, titular de Seguridad federal. Coordinación sí existe. Acusado de narcotráfico, secuestro, extorsión y robo de combustible, El Pinto cae con todo el peso que no cayó sobre su exjefe, Hernán Bermúdez, cuando era protegido por el exgobernador tabasqueño. Paciencia, uno a uno ya caerán.
