Frentes Políticos / 15 de noviembre de 2025
1. Advertencia rosa. La presidenta Claudia Sheinbaum respalda el derecho a la protesta, pero con un pie sobre el freno. A propósito de la marcha de la llamada Generación Z, aseguró que México es libre, sí, pero aclara que detrás del entusiasmo juvenil hay manos ...
1. Advertencia rosa. La presidenta Claudia Sheinbaum respalda el derecho a la protesta, pero con un pie sobre el freno. A propósito de la marcha de la llamada Generación Z, aseguró que México es libre, sí, pero aclara que detrás del entusiasmo juvenil hay manos conocidas: PRI, PAN y herederos de la Marea Rosa. Palacio, con Miguel Elorza como vocero, advierte: marchen, pero no se engañen. La manifestación puede tener rostro fresco, pero el guion es reciclado. Sheinbaum no clausura la plaza pública; libertad, sí, pero con mapa político en mano. Que nadie diga que no sabía quién convoca.
2. Abandono. Tabasco y Campeche hoy comparten más que el Golfo, comparten el rezago. Inundaciones, desempleo, caída de exportaciones, y una economía que gira en torno a un crudo que ya no brilla. En Campeche, bajo el gobierno de Layda Sansores, 98% de lo que se exporta sigue oliendo a hidrocarburo; en Tabasco, con Javier May, el agua abunda, pero no sirve ni para beber. Por eso la presidenta Claudia Sheinbaum llega con plan en mano: carreteras como la Macuspana-Escárcega, obras hídricas, hospitales, cacao con valor y cacao con futuro. Urgen obras, pero urgen más buenos gobernadores.
3. Ojo en alto. Mientras miles corren por pantallas, perfumes y meses sin intereses, en el Estado de México el Buen Fin se vigila desde el cielo. El grupo Relámpagos, orgullo aéreo del gobierno de Delfina Gómez, sobrevuela zonas comerciales como si esperara tormentas... humanas. Drones, pilotos con vista panorámica y oficiales tácticos listos para intervenir si la fila del banco se convierte en estampida. Todo en nombre de la prevención. Porque aquí la seguridad no va al centro comercial, lo patrulla desde el aire. ¿Exagerado? Tal vez. Pero si la compra es compulsiva, que la vigilancia también lo sea. Nadie merece que le arrebaten lo comprado.
4. Mar abierto. Tulum abre accesos públicos a sus playas y el gobierno lo celebra como símbolo de una nueva era turística: más justa, más sostenible, más de todos. Josefina Rodríguez, titular de la Sectur, lo anunció, y la gobernadora Mara Lezama remató con la confirmación de conciertos y turismo de élite con entrada libre. Suena bien. México “está de moda”, dice la presidenta Claudia Sheinbaum, y los datos la respaldan. Llegan más turistas, sube el número de vuelos, crecen museos, florecen zonas arqueológicas. Pero, en el fondo, el gesto de abrir playas, territorio privatizado de facto, garantiza que el paraíso no sea sólo postal.
5. Mentira sistematizada. Según Lorena Cuéllar, en Tlaxcala ya no hay trata de personas... ni pobreza ni vergüenza. Desde su burbuja de declaraciones huecas, la gobernadora pretende borrar una realidad brutal con frases de escritorio mientras niñas y mujeres siguen siendo reclutadas, explotadas y desaparecidas ante la omisión, cuando no complicidad, de su gobierno. Los datos de la ONU, de ONG y hasta del Departamento de Estado de EU pasan al lado de Cuéllar como si sólo fueran rumores. No escucha, no ve, no actúa. Su negación no es torpeza, es política errónea. Estrategia sólo para mantener el eslogan de bienestar... donde no lo hay.
