Frentes Políticos
I.No se la compraron. En un intento desesperado, Marcelo Ebrard, exjefe de Gobierno, quemó uno de sus últimos cartuchos en el PRD. Quiso adherirse a la lista de plurinominales del sol azteca y para ello envió el sábado una carta al Consejo Nacional del PRD con el fin ...
I. No se la compraron. En un intento desesperado, Marcelo Ebrard, exjefe de Gobierno, quemó uno de sus últimos cartuchos en el PRD. Quiso adherirse a la lista de plurinominales del sol azteca y para ello envió el sábado una carta al Consejo Nacional del PRD con el fin de pedir su inclusión en la lista de candidatos de representación proporcional, donde les reiteró que su intención no era obtener el fuero, sino la reorganización de las fuerzas de izquierda. Ajá. Nadie se lo creyó y Ebrard se quedó sin posibilidades de llegar a la Cámara de Diputados. Las corrientes del PRD se negaron a darle un lugar preferente en la lista plurinominal por la cuarta circunscripción. A temblar, don Marcelo. Su deuda con los capitalinos sigue pendiente. La obra monumental que realizó no sirve. Y nadie ha pagado por ello.
II. Adiós, fuereños. La jornada fue de negociaciones, amagos, acuerdos y desacuerdos. El Consejo Nacional del PRD avaló la lista de candidatos a diputados plurinominales, y tampoco alcanzaron silla ni Antonio Attolini, exdirigente del movimiento #YoSoy132, ni el actor Sergio Mayer, quien a todas luces carece de oferta política. La mala: el borrachín y corrupto Jesús Valencia, delegado de Iztapalapa, fue incluido por la tribu ADN. Valencia se descalifica solo, pues ni siquiera ha explicado por qué conducía vehículos propiedad de empresas favorecidas por su administración. El PRD, con él, pierde su tiempo. ¿Y la investigación en su contra? ¿Y la sarta de mentiras tras su choque decembrino?
III. Sin valor. Además de la inclusión de Jesús Valencia, delegado de Iztapalapa, y encargado de arrebatarle el puesto a Juanito, quien ganó para ellos la delegación y fue convencido por Valencia para cederla a Clara Brugada, hay otro oscuro personaje que se quedó con las ganas, el líder de Izquierda Democrática Nacional, René Bejarano. El señor de las ligas no obtuvo su postulación. Sin embargo, en el PRD hubo incoherencias como la de colar al diputado local por Tláhuac Rubén Escamilla, quien en 2012 apareció en un video en el que solicitaba favores sexuales a cambio de un puesto de trabajo. Como usted lo ve, finísimas personas.
IV. ¿Ni madres? El partido que preside Gustavo Madero se alista para los comicios. Ayer se definieron abanderados en Nuevo León, Sonora, San Luis Potosí y Baja California Sur. En Nuevo León, Margarita Arellanes fue acusada de enviar a trabajadores del municipio a comprar votos, sin embargo, Felipe de Jesús Cantú le ganó por mucho la candidatura. En Sonora contenderá Javier Gándara Magaña; para SLP Sonia Mendoza Díaz; por BCS, Carlos Mendoza Davis. Así que por más que Madero haya dicho en León que “esos que tratan de decir que estamos fregados, que estamos peleados, que estamos derrotados… ¡Ni madres! ¡Ni madres! Estamos más fuertes que nunca”, lo veremos en las urnas.
V. El disimulado. Silvano Aureoles Conejo, presidente de la Cámara de Diputados, advirtió que México no puede más, que es urgente que aprueben el paquete de reformas para el combate a la corrupción y erradicar estas prácticas nocivas. Molesta su doble discurso. Se le olvidan dos cosas. Ignoró olímpicamente que el más reciente caso de corrupción registrado es el de Guerrero, donde familiares, con la venia del gobernador perredista, Ángel Aguirre Rivero, se embolsaron al menos 287 millones de pesos. Y la otra es que debería dejar de vacilar y de aprovecharse. Es candidato del PRD y sigue sin renunciar a sus privilegios como diputado federal y presidente en San Lázaro. Qué caray. En corruptelas y conflictos de interés, se muerden la lengua.
VI. Fortaleza patria. Ricardo Anaya, coordinador de la diputación panista, exigió que México deje de ser un país de escándalos para convertirse en uno donde impere el Estado de derecho, y añadió que el motor que falta para terminar con la corrupción es un sistema legal con mecanismos de sanción eficaces y órganos independientes y autónomos. “México no aguanta más escándalos de corrupción e impunidad”, aseveró. Claro que aguanta. Y el PAN también. México está acostumbrado a las pillerías de sus políticos. Y en el albiazul se ha hecho de las negociaciones ilícitas una forma de vida. La palabrería no cambia las cosas.
