El síndrome de Libertad Lamarque
Creo que ya llegó el momento de dejar de lado el síndrome de la plañidera. Me parece que debemos dejar de ser la Libertad Lamarque del mundo. No podemos seguir como la muñeca fea y llorar por los rincones nuestra mala suerte. Es increíble que todo mal se lo ...
Creo que ya llegó el momento de dejar de lado el síndrome de la plañidera. Me parece que debemos dejar de ser la Libertad Lamarque del mundo. No podemos seguir como la muñeca fea y llorar por los rincones nuestra mala suerte. Es increíble que todo mal se lo achaquemos a la suerte. El villano en turno es el señor Donald Trump. Ya tenemos justificación para todos nuestros males de hoy para que la humanidad acabe. Tenemos una especie de irresponsabilidad congénita.
He leído opiniones incendiarias en contra de Trump, algunas acusaban la muerte de la democracia en Estados Unidos, se ha acusado a sus electores de racistas y misóginos. La mala noticia para nuestros opinadores es que ganó quien tuvo más votos del Colegio Electoral. Y no fue menor la diferencia, no obstante que, en sufragios efectivos personales, Clinton tuvo poco más de 280 mil votos más que el villano favorito. Según la ley y las reglas de la elección de nuestro vecino del norte, democráticas y conocidas por partidos, ciudadanos y candidatos, el señor Trump es el Presidente elegido de forma más que legal y democrática.
Que nos cae en la punta del caracol del ombligo, que hace boca de bagre cuando habla, que su lenguaje nos insulta, que sus ideas nos parecen una supina jalada y que es racista, guarro y contestatario no lo duda nadie. Pero resulta que la mitad de los votantes de EU lo eligieron. Pensando fríamente nadie puede reclamarle al copete vengador la idea de deportar a tres millones de indocumentados que tienen un récord criminal. De hecho para llegar a la Casa Blanca un 30% del voto hispano lo acompañó. Por una sencilla razón, porque hay paisanos que tienen miedo de perder su modo de vida, que lograron el sueño americano.
En cuanto a las peregrinas o proteccionistas ideas de Trump de aislarse de un mundo que piensa que se ha aprovechado de su patria, que con su pan se lo coma. Hoy en día es imposible aislarse. Que las plantas armadoras de coches hayan salido de su país tiene una lógica. Ésta es la de los costos de producción. Hoy, por ejemplo, un Mustang completamente fabricado en EU podría costar hasta 150 mil dólares y sería inalcanzable. Así que propongo que dejemos a los estadunidenses con su elección y nos pongamos a trabajar lejos de miedos y pánicos. Lejos de terrores y de tufos fundamentalistas. Los vecinos son el mercado más grande del mundo, pero no el único, así que propongo dejar la queja y el berrinche, mandar por un tubo al copete más rápido del Oeste y ocuparnos de nuestros asuntos. Es más, le tengo una noticia, ésta no será la única elección en el mundo que nos sorprenda. Para documentar su pesimismo le recomiendo Sumisión de Michel Houellebecq, novela que narra cómo Francia es gobernada por un régimen musulmán, debido al crecimiento de población de ese credo. Por lo mismo recomiendo que nos preparemos siendo más competitivos, honestos y trabajadores y dejar de lloriquear por las elecciones que no son nuestras.
Hablando de ser mejores y más eficientes, viene una elección fundamental para nuestro país. Tiene que ver con el fiscal anticorrupción. Si volvemos a lo mismo, designar al amigo o al pariente, esta tendencia de generar rateros sexenales no tendrá fin. Al parecer se habían cargado los dados en favor de Ximena Puente del Inai, un error sin duda, la lucha por la transparencia es distinta diametralmente a la labor de luchar contra la corrupción. también se mencionaba a Miguel Sarré, académico del ITAM y relacionado con la lucha en contra de la tortura por parte de la ONU, de nueva cuenta no entiendo qué relación tiene este trabajo con agarrar a rateros.
No pido al Senado más que un análisis eficiente, real y meticuloso. Que no sea una elección de levantadedos. Que se revisen los antecedentes, ahí les encargo que se revise bien el de Edgardo Flores Campbell, quien fuera titular de asuntos internos en la Policía Federal, quien fue tan meticuloso en su trabajo que llegó a incomodar a Enrique
Galindo, anterior comisionado General de esa corporación. Hay quien dice que incluso su salida puede haber estado relacionada con las investigaciones de Flores Campbell. Por eso pido mucha seriedad, no se puede conceder este puesto por medio de una simpleza o una graciosa concesión.
