El cobarde de Marcelo
Aunque Marcelo tenga un pie afuera del partido no puede ser que lo encubran. Como tan poco es moral que se deje entrar como precandidato a la Miguel Hidalgo a un parásito como Roberto Candia.

Francisco Zea
Línea estratégica
Es, por decir lo menos, asqueroso, el tema de la línea 12 del Metro. El cobarde de Marcelo Ebrard no da la cara. Bueno, cuando menos da la carátula, de un Rolex de 14 mil dólares. Qué cinismo. La obra nos costó cerca de 26 mil millones de pesos. Se le ha pagado a la empresa propietaria de los trenes cerca de 139 millones de dólares, claro, a un tipo de cambio de 16.70 pesos por dólar. Marcelo no tiene un gramo de vergüenza. De madre ni hablamos. Ya lo decía yo en la anterior entrega: esta ausencia de progenitora, en general, está muy escasa en la clase política nacional. Durante 6 años, Ebrard siempre rechazó una entrevista con el que firma esta columna. No le gusta que lo confronten. Sólo va con sus cuates. Los que cínicamente lo defienden. Pues yo prefiero defender a los millones de usuarios que defraudó. Ahora sale con la jalada de que es un tema político. ¿En dónde está lo político? Cuando se trata de los rieles y el ancho de los trenes. Dice Marchelito que el confió en los ingenieros. Pues qué confiado. O qué peineta. ¡Más bien qué ladrón!
Pero seguimos con la cochina costumbre de que aquí no pasa nada. Menos en tiempo electoral, porque todo puede ser tomado como una represalia política. Tengo miedo de que en el PRD estén perdiendo la vergüenza y, al mismo tiempo, la memoria. Y aunque Marcelo tenga un pie afuera del partido no puede ser que lo encubran. Como tan poco es moral que se dejen entrar como precandidato a la delegación Miguel Hidalgo a un parásito como Roberto Candia. Un tipo que se la pasó sentado en una curul sin proponer ni servir a la ciudad y que fue cómplice de las corruptelas de Fernando Aboitiz como secretario de Obras de la Ciudad de México. Claro, en la administración del indomable Marchelo, ratón reconocido.
Es increíble que en esta época electoral se utilicen los espacios para legisladores como una red de protección para corruptos. Cuando menos, el PRD ha tenido el acierto de dejar fuera al exjefe de gobierno de la lista de plurinominales. Pero es urgente indagar en el pasado de sus candidatos. Y reitero el caso de Candia; exploren su pasado en todos sentidos, familia y trabajo. Se van a sorprender. Después no digan que no se les advirtió.
En esta época electoral los ciudadanos tendremos que tragarnos a todo tipo de ladrones, mentirosos, medrosos y demás fauna política de la peor ralea. ¿Ahora vamos, por la vía plurinominal, a soportar que gente que nos ha robado y defraudado consuetudinariamente vuelva a cobrar de nuestros impuestos? ¿Hasta cuándo?
Es preocupante la situación de nuestros migrantes. Arrojados fuera del país, por la pobreza, son abrazados por el racismo, la violencia y la desconfianza. Como el reciente caso de Antonio Zambrano Montes, cuya viuda ha demandado a la policía de Seattle por 25 millones de dólares.
Por eso es muy importante la propuesta que hace el senador del PRI Miguel Romo Medina en cuanto a las condiciones de la migración, que tiene en sí misma un gran riesgo para la salud, pero, sobre todo, el peligro de que los migrantes sean coptados por el crimen organizado, situación que se repite cada vez más.
“Sin la existencia de fuentes de formación académica y trabajo, nuestra juventud se ve forzada a abandonar el campo en plena edad productiva y con ello surge el envejecimiento y estancamiento de la fuerza laboral del sector rural”, manifestó el senador por el estado de Aguascalientes.
Romo, además, menciona que “de acuerdo a un estudio realizado por el Centro de Documentación, Información y Análisis de la Cámara de Diputados, los movimientos migratorios son realizados, cada vez más, por jóvenes y menores de edad”.
De ahí que resulte fundamental la propuesta de Romo. Sinceramente, espero que sea bien recibida por el Ejecutivo Federal.
EN EL ESTRIBO: Lo escribí muchas veces en este espacio. Ángel Aguirre, además de un gobernador irresponsable, es un mal bicho. La lumbre le llega a los aparejos, el fuero se le acaba. Su hijo, cachetón, es el único que le cree. Relojes, regalos y contratos, entre muchas otras irregularidades, acabaron con Guerrero. ¿Cuántos rateros más tenemos en los gobiernos estatales? Urge acabar con la impunidad. Y Aguirre sería un gran comienzo.