Presidentes mexicanos y futbol
El primer equipo de futbol: el Pachuca British Club.
A propósito del mundial Qatar 2022, cabe recordar. A don Porfirio Díaz le tocó el inicio del futbol, corría el año de 1900 y los técnicos mineros ingleses trajeron –junto con los pastes– ese deporte, que hoy junta al mundo cada cuatro años en un evento deportivo global: la Copa del Mundo.
Aquellos técnicos ingleses fundaron el primer equipo de futbol: el Pachuca British Club. Los textileros escoceses organizaron su equipo y luego el México Cricket Club.
Con esas tres escuadras nació el primer torneo de futbol en nuestro país.
El 19 de octubre de 1902 la colonia británica se dio cita en el juego inaugural, ganado por el Pachuca British Club. Se cuenta que, Porfirio Díaz Ortega, cuarto hijo del general Porfirio Díaz, participó con el Mexican Athletic Club, en un partido celebrado en Avenida Reforma.
Otro presidente, Gustavo Díaz Ordaz, inauguró el Estadio Azteca el 29 de mayo de 1966 con encuentro amistoso entre los equipos América y Torino.
Don Luis Echeverría Álvarez puso su “estilo personal de gobernar” autoritario, cuando la Selección Mexicana, después de haber sido anfitriona en el Mundial de 1970, no clasificó al Mundial de Alemania 1974; el mismísimo presidente Echeverría intervino, despidieron al cuadro directivo e impuso como director técnico a un funcionario de la Secretaría de Hacienda egresado del ITAM y de la Universidad de Yale, Gustavo Petricioli (que, dígase de paso, fumaba de manera obsesiva).
El presidente José López Portillo era un auténtico deportista y aficionado del futbol; a él le correspondió inaugurar en 1980 el estadio que llevaba su nombre en Chetumal, Quintana Roo, luego renombrado como Neza 86, por ser sede mundialista.
Miguel de la Madrid resistió demudado un estruendoso abucheo durante la inauguración del Mundial México 86, partido disputado entre Bulgaria e Italia, luego entregó la Copa del Mundo al capitán del equipo de la Argentina, Diego Armando Maradona.
Los Rayos del Necaxa fueron llamados el equipo de la década en los noventa, Ernesto Zedillo, presidente de 1994 a 2000, era aficionado del Necaxa, tanto así que intervino –de modo sugerente– para que Alex Aguinaga, figura de aquel equipo, no abandonara a su escuadra. La orden presidencial fue: “No se mueve Alex Aguinaga para ir al América”.
Vicente Fox siempre se reconoció seguidor del Club León. Fox invitó a su rancho a jugadores, cuerpo técnico y directiva el equipo deportivo en más de una ocasión.
El expresidente de México Felipe Calderón, también aficionado al futbol, en varias ocasiones se pronunció con preferencia sobre el equipo michoacano, además, cuando el conjunto moreliano consiguió el campeonato de la Copa MX, el político no perdió oportunidad por felicitar a la oncena: “Fuerza Monarca, felicidades al equipo y a mis paisanos”.
Enrique Peña Nieto, aficionado formalmente del Toluca, pero realmente del América, solía hacer comentarios futboleros, señaló que le gustaría que la copa del Mundial de Qatar se viniera con la Selección Mexicana.
Andrés Manuel López Obrador no ha dado pie a que se presuma su ánimo futbolero. Al contrario, su obsesión por el beisbol, lo llevó a patrocinar estadios con el presupuesto federal y a crear una dependencia para fomentar ese deporte.
Lo que no se puede negar es que el gobierno federal siempre capitaliza los triunfos de la camiseta verde durante el Mundial, son un excelente distractor para deficiencias de gestión; aunque, también, ha padecido la depresión anímica social por las derrotas de la Selección Nacional.
