Evolución del Tribunal Electoral (2006-2016)
Ubicado en Carlota Armero número 5000, colonia CTM, en Culhuacán, Coyoacán, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) —aunque todavía es identificadoen el ánimo popular como Trife—es el referente nacional de lo electoral en tanto ahí se definen los términos finales del acceso al poder.
Con respeto y gratitud para María del Carmen Alanís, Alejandro Luna Ramos, Constancio Carrasco Daza, Flavio Galván Rivera, Manuel González Oropeza, Pedro Esteban Penagos y Salvador O. Nava Gomar (Magistrados 2006-2016).
Hoy en día, el TEPJF resuelve —en última instancia— su Sala Superior y/o sus Salas Regionales la mayor parte de las disputas derivadas de la competencia electoral de todo el país.
Hace apenas unos meses se celebraron los primeros 20 años del TEPJF, y de aquella época a la fecha, han cambiado demasiado las cosas. Los números hablan por sí mismos. Para ejemplificar el desdoblamiento competencial que las reformas constitucionales y legales depositaron en el TEPJF bastan las cifras de miles de juicios cada año según se van renovando los poderes en los estados: cada tres años las elecciones federales y cada seis las presidenciales.
La primera integración del TEPJF de 1996 a 2006 tuvo que resolver 22 mil 19 asuntos, incluidas la calificación de las elecciones presidenciales del año 2000 y las de 2006.
La integración que ha concluido arribó a finales de 2006 y resolvió 151 mil 414 asuntos, incluyendo la calificación de los comicios presidenciales de 2012.
Sin embargo, el diseño cada vez más complejo que rige las contiendas electorales y las transformaciones de las funciones del IFE en INE y las instituciones locales electorales inspiradas en la transparencia electoral como piedra angular de las exigencias de la construcción democrática desde 1977, pero especialmente después de 1988 y 2006, respectivamente, nos ofrecen datos que merecen ser atendidos.
Durante la integración de 1996 a 2006 hubo años con carga inusitada, como en 1997 con ocho mil 138 asuntos, para ubicarse entre 1998 y 1999 en más de 400 asuntos cada año; en el año 2000, la cifra creció a dos mil 275; entre 2001 y 2005, la cifra anual rondó los mil 500 asuntos en promedio para elevarse en el tórrido 2006 a tres mil 745 juicios resueltos.
De 2006 a 2016, las cosas se manifestaron de la siguiente manera: mientras en 2007 y 2008, los registros alcanzan tres mil 800 asuntos en promedio por cada año, en 2009 se disparó la cifra a 21 mil 799; en 2010, el indicador arrojó cinco mil 96 casos, para alcanzar en 2011 la espectacular cifra de 35 mil 702, seguida del 2012 con la no menos impactante 28 mil 592, que tras los ocho mil asuntos en promedio durante 2013 y 2014, volvió el nivel a 27 mil 234 en 2015. El 2016 registra a la fecha nueve mil 208 controversias resueltas.
Los principios rectores de la labor jurisdiccional que inspiraron la función administrativa del TEPJF entre 2006 y 2016 fueron: Transparencia judicial, Derechos políticos con rango de derechos humanos, igualdad de derechos con paridad de género y democracia intercultural.
La nueva integración de la Sala Superior incorpora matices de duración del mandato. Tres de sus integrantes: Janine Otálora (presidenta), Mónica Arali Soto Fregoso y Felipe de la Mata Pizaña, por nueve años; Reyes Rodríguez Mondragón y Felipe Alfredo Fuentes, por ocho años, y José Luis Vargas e Indalfer Infante, por siete años. Reciben una estafeta de gran significado. Y los primeros cuatro tienen en común haber desempeñado carrera institucional en la misma institución y, especialmente, haber sido magistrados de Salas Regionales.
Los siete consiguieron el reconocimiento de la Suprema Corte y los más amplios consensos en el Senado de la República. La colegialidad los hace, en su conjunto, dueños de legitimidad de origen para arrancar un celoso día a día que se traducirá en conveniente legitimidad de ejercicio. ¡Enhorabuena!
