El Inai y la Conasami: ¿es viable aumentar el salario mínimo?
El salario mínimo en nuestro país no cumple con su función social de satisfacer, al menos, las necesidades básicas de una familia.
La determinación de acordar cada año su alcance en pesos y centavos por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) se vuelve motivo de grandes tensiones, la tendencia ha sido contenerlo porque se dice que cualquier incremento es inflacionario. Sin embargo, se especula que importantes instituciones nacionales e internacionales estiman que es viable un aumento considerable del mismo.
En torno al salario mínimo ocurren cambios, hace poco se desvinculó como unidad de medida para el pago de multas, cuotas y contribuciones, con lo cual ya no se tendrá como referencia para el pago de estos últimos.
Los especialistas coinciden en que la relación que existe entre los salarios mínimos reales de un trabajador en México es casi inexistente, debido a que en la actualidad sólo un bajo porcentaje de la población percibe un salario mínimo al día.
Recientemente, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai) ordenó a la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) dar a conocer el informe final que contiene los resultados de las investigaciones y estudios efectuados y las sugerencias y estudios de los trabajadores y patrones, que servirán para analizar y determinar la nueva política salarial en el país. En dos recursos de revisión, por demás trascendentes por el tema que abordan, el primero de ellos a cargo de un servidor y el segundo a cargo de mi colega, el comisionado Joel Salas Suárez, el pleno del instituto determinó que el informe y todos los documentos relacionados con éste último son de interés público.
Dichos recursos fueron interpuestos ante el Inai luego de que la Conasami reservara el informe por un periodo de un año, argumentando que su difusión podría generar efectos negativos en la percepción social, tensión en las relaciones obrero-patronales, enfrentamiento de opiniones por parte de las diversas instituciones que participaron en la elaboración del informe para buscar desacreditar algunas de ellas o un mal uso de la información.
Dicho informe se compone de siete capítulos, a saber:
Capítulo I: Razones que explican el rezago del poder adquisitivo.
Capítulo II: Reformas estructurales y expectativas de crecimiento de la economía y de la productividad.
Capítulo III: El proceso de desindexación o desvinculación del salario mínimo.
Capítulo IV: El efecto del incremento del salario mínimo sobre los aumentos de la mayor parte de los salarios vigentes en el país.
Capítulo V: Comisión consultiva para la recuperación gradual y sostenida de los salarios mínimos generales y profesionales.
Capítulo VI: Resumen y conclusiones de los estudios.
Capítulo VII: Referente de una nueva política del salario mínimo.
El documento solicitado no constituye en sí mismo ni registra opiniones, recomendaciones o puntos de vista que se estén desarrollando en el seno del Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos para la definición de una nueva política en materia de recuperación de salarios mínimos, puesto que el informe no da cuenta de cómo la comisión tomará la decisión definitiva.
Así se concluyó que es de interés nacional conocer los estudios generados por instituciones a nivel nacional e internacional, como el Banco Mundial, la Organización Internacional del Trabajo, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), entre otras instituciones, tanto públicas como privadas, que generaron insumos informativos para abonar en la discusión sobre una nueva política pública salarial en México. Indiscutiblemente, la Conasami tomará una decisión más informada y ante una sociedad mejor informada.
