V-Dem: concentración del poder

Cada año, el prestigiado instituto sueco V-Dem da seguimiento a la evolución de más de 600 indicadores, para cada país, que reflejan el estado de su democracia, apoyándose en una red de varios miles de investigadores de todo el planeta.

Con estos datos se elaboran índices que cuantifican cinco grandes principios: electoral (la celebración de elecciones libres), liberal (la protección de los derechos), participativo (la implicación de los ciudadanos en los procesos políticos), deliberativo (si las decisiones se toman siguiendo un proceso establecido, y no en función de intereses particulares) e igualitario.

Según la evaluación reciente de V-Dem, cuatro de los cinco países más poblados del mundo son autocracias (India, China, Indonesia y Pakistán). Y el quinto, Estados Unidos se ha transformado ya en una “democracia electoral”, tras haber perdido su estatus de democracia liberal debido a cambios y tendencias experimentadas durante el primer año del regreso del presidente Trump al poder.

En la misma dirección, el Informe 2026 de V-Dem ha señalado que los países con mayor deterioro democrático del mundo son Hungría, Serbia, la India, Estados Unidos y México. Estos cinco países son los casos más notorios de “autocratización” o retroceso democrático, con caídas pronunciadas en indicadores como libertad de expresión y calidad electoral.

El Informe 2026 de V-Dem apunta que el primer mandato de Trump “sentó las bases” para una transformación sustantiva en el ejercicio del poder. Sin embargo, Trump 2.0 ha implementado una “rápida y agresiva concentración de poder en la presidencia”. 

Muchos de estos aspectos están relacionados con la libertad de expresión. V-Dem considera que la censura gubernamental sobre los medios críticos al poder se ha constituido como el “arma preferida” en el crecimiento de la autocracia en todo el mundo. Cuando se mutilan los derechos a la libertad se activa el primer “dominó” que hace que las naciones se enfilen en la ruta de las dictaduras y los gobiernos autoritarios. 

Trump afirma con frecuencia que las organizaciones de noticias y otras instituciones están en su contra, una visión que ha motivado muchas de las acciones criticadas en el informe. No obstante, cabe señalar, las clasificaciones del grupo sobre libertad de expresión en Estados Unidos siguen siendo mucho más altas que en la mayoría de los países.

El informe describe a México como un país que atraviesa un episodio de autocratización y lo clasifica específicamente como una “autocracia electoral” de “zona gris”. México se sitúa en el quinto lugar a nivel mundial entre los 10 principales “autocratizadores independientes” por la magnitud de su caída en el Índice de Democracia Liberal (LDI). El reporte señala que, debido a este proceso, la democracia ya se ha “quebrado” en el país. 

El informe destaca que el partido gobernante, Morena, controla la rama ejecutiva y mantiene una mayoría en el Congreso. Asimismo, critica la reforma para elegir a los miembros del Poder Judicial mediante voto popular, describiéndola como una medida que politiza innecesariamente las cortes.

Balance

Al igual que Estados Unidos, nuestro principal socio comercial, México es señalado como uno de los principales infractores de la última década en cuanto a esfuerzos gubernamentales por censurar a los medios de comunicación. Adicionalmente, se reporta un aumento sustancial en la represión de las organizaciones de la sociedad civil (OSC). 

En una paradoja inesperada, tanto México como Estados Unidos parecieran ir de la mano por el camino de la concentración del poder. Este fenómeno es digno de estudiarse. Un Observatorio Ciudadano para la Democracia que estudie a las dos naciones es necesario. Yo diría que urgente.