IX Cumbre de las Américas: defensa de los órganos electorales
Las campañas para debilitar a los órganos electorales son brutales y perniciosas porque generan más desconfianza ciudadana en la gestión de las instituciones, la transparencia de las elecciones, la certeza de los resultados, y en la legitimidad de origen de las autoridades electas.
En junio de 2022, se celebrará en Los Ángeles, California, la IX Cumbre de las Américas, bajo el lema: “Construyendo un Futuro Sostenible, Resiliente y Equitativo". La reunión hemisférica abordará: salud y resiliencia en las Américas; futuro verde; acelerando la transición a la energía limpia; agenda regional para la trasformación digital, y plan de acción sobre gobernabilidad democrática.
El secretario general de la OEA, Luis Almagro, ha señalado que la cumbre nos permitirá intercambiar nuevas ideas para remontar los enormes desafíos que se han multiplicado en el complejo escenario de la pandemia. Uno de los retos más importantes reside en profundizar la discusión en relación con el futuro de la democracia en un entorno creciente de peligros y amenazas.
En estos momentos, el eje de gobernabilidad y democracia adquiere especial relevancia. A pesar de todos los obstáculos, la democracia ha sobrevivido a la pandemia demostrando su enorme resistencia. Contra viento y marea, el calendario electoral regional se ha cumplido, demostrando el arraigo de esta forma de gobierno entre los pueblos del continente.
Esta resiliencia democrática se debe en gran parte a la acción de los organismos electorales regionales, quienes han sido la columna vertebral para garantizar transiciones democráticas, a pesar de las enormes dificultades derivadas de la pandemia.
Los órganos administrativos y judiciales han mostrado su capacidad, adaptación, flexibilidad e innovación frente a los difíciles retos presentados en la ejecución de las diversas tareas del ciclo electoral.
El fanatismo político, las noticias falsas, las campañas de desprestigio en contra de los organismos electorales y el cuestionamiento sistemático a su imparcialidad e independencia han multiplicado la polarización política y la demonización ideológica.
Desde el propio poder político persiste la tentación de intentar controlar a los organismos electorales, a través de estrategias de cooptación que buscan restarles independencia y autonomía por medio de reformas legales regresivas o la reducción de sus presupuestos.
Las campañas para debilitar a los órganos electorales son brutalmente perniciosas porque generan mayor desconfianza ciudadana en la gestión de las instituciones, la transparencia de las elecciones, la certeza de los resultados, y, por consecuencia, en la legitimidad de origen de las autoridades electas.
Frente a este escenario, se hace indispensable que la IX Cumbre de las Américas debata y promueva acciones para el fortalecimiento de los organismos electorales de la región, exigiendo el respeto a su autonomía y su independencia, y rechazando los intentos de cooptación y desprestigio por razones inspiradas en la protección de intereses particulares.
BALANCE
La IX Cumbre de las Américas coincide con la celebración de los 60 años (1962-2022) de la primera de Misión de Observación Electoral de la OEA en Costa Rica. En estas seis décadas, las misiones se han institucionalizado en el marco de la Carta Democrática Interamericana. Se han desplegado más de 13 mil observadores, en 295 misiones que han alcanzado a 28 países de la región.
No hay espacio para medias tintas ni ambigüedades. La democracia exige determinación y un trabajo conjunto de todos los demócratas de la región. La IX Cumbre de las Américas es el espacio idóneo para refrendar el compromiso de los gobiernos del continente con la defensa de los órganos electorales como espacios independientes para garantizar comicios libres y transparentes. Desterrar los discursos aviesos que buscan destruir los órganos electorales es algo posible a lo que debemos aspirar.
* Los puntos de vista son a título personal.
No representan la posición de la OEA
