Información manipulada: amenaza a la democracia

El estudio Information manipulation: A challenge for our democracies, publicado por el equipo de planificación de política del Ministerio de Europa y Asuntos Extranjeros y el Instituto de Investigaciones Estratégicas del Ministerio de las Fuerzas Armadas de Francia, aborda las diversas aristas que conlleva la manipulación de la información como una de las principales amenazas a la democracia en el mundo.

Francisco Guerrero Aguirre

Francisco Guerrero Aguirre

Punto de equilibrio

Como hemos reiterado en este espacio, la revolución digital presenta oportunidades y desafíos para la democracia. La tecnología es una plataforma inigualable para construir una democracia más participativa y deliberativa. Sin embargo, las nuevas plataformas son utilizadas, de manera cada vez más recurrente, para manipular información, afectando seriamente la integridad de todo sistema democrático.

La manipulación de la información es definida, por dicho estudio, como “la diseminación intencional y masiva de noticias falsas o tendenciosas con fines políticos para causar daño”. Nadie es inmune a dicho fenómeno. Durante 2018, esto ha sido evidente en los procesos electorales de la región.

La tecnología se ha puesto al servicio de las fake news demostrando que es el vehículo más idóneo para amplificar la guerra sucia en las contiendas electorales. Esto no sucede solamente a nivel doméstico, tiene también brazos transnacionales que van más allá de la soberanía y los sistemas jurídicos de cada país.

La manipulación de la información no es un fenómeno nuevo. Sin embargo, en la actualidad, opera en un contexto potenciado por el carácter instantáneo de las redes sociales y por la expansión extraordinaria de los teléfonos inteligentes, particularmente entre la población más joven.

La capacidad de internet y las nuevas redes sociales para difundir información se ha multiplicado, incrementando “la relativización de la verdad” en un mundo elástico en la interpretación fáctica.

Lo anterior ha producido una crisis de confianza en los políticos tradicionales, situación que ha catapultado a una nueva generación de “políticos rebeldes” que han sabido exacerbar las contradicciones naturales de los sistemas democráticos.

América Latina es susceptible a la presencia de este fenómeno. El uso masivo de Facebook, Twitter y WhatsApp en las contiendas electorales ha desfigurado el viejo modelo de comunicación política basado en la prensa escrita y los medios electrónicos.

La atención de la manipulación de la información y su impacto en los sistemas democráticos requiere un análisis integral por parte de los partidos políticos, las instituciones electorales y, por supuesto, de los gobiernos en funciones.

Por razones de gobernabilidad democrática, es imprescindible la convergencia de todos los actores de la sociedad a través de un enfoque integral que aborde sus dimensiones y consecuencias.

El estudio incluye varias recomendaciones para el abordaje de este fenómeno. Entre ellas, destacan la necesidad de una definición más precisa de qué se entiende por manipulación de la información y la importancia de valorar la amenaza que este fenómeno conlleva para la democracia en su justa dimensión.

A ello se suma la necesidad de tener un enfoque de corto, mediano y largo plazos que permita atender el desafío que este fenómeno representa no sólo durante los ciclos electorales, sino también para la democracia en ejercicio.

BALANCE

La información es un bien público. La veracidad de las noticias es esencial para el debate, el funcionamiento y la toma de decisiones en toda sociedad democrática. Cuando la información es objeto de manipulaciones, independientemente de quien las realice o el motivo que tenga para hacerlo, esto conlleva una clara amenaza a los cimientos de los sistemas democráticos.

La manipulación de la información atenta contra los principios, valores y prácticas democráticas. La atención de este fenómeno debe ser multidimensional y multidisciplinaria, no puede resolverse únicamente con recursos tecnológicos, con visión de corto plazo o con un enfoque simplista.

El reto, de la mano de un periodismo crítico y profesional, es preservar el ecosistema democrático ante esta amenaza, con pleno respeto a los estándares democráticos. Éste será el más grande reto de los próximos años.

(Esta columna tomará vacaciones. se volverá a publicar el 8 de enero del próximo año. ¡Felices fiestas para todos!)

                *Los puntos de vista son a título personal.

                No representan la posición de la OEA

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