Amenazas efectivas

Ante el fracaso del diálogo entre los dos países, el presidente de EU decidió un ataque masivo contra Irán y se dirigió a los iraníes para decirles que había llegado su “hora de la libertad”.

No hay sorpresas. El lenguaje ha sido claro de manera consistente. Las amenazas han resultado efectivas. El planteamiento de Trump 2.0 es más agresivo en los temas centrales de su agenda internacional: migración, proteccionismo económico, ambiciones expansionistas, combate frontal a las organizaciones criminales trasnacionales, reducciones históricas a la ayuda exterior y, sobre todo, una campaña permanente para contrarrestar la influencia china en el hemisferio americano.

Desde que regresó a la Casa Blanca, los países del hemisferio occidental han tenido que acostumbrarse a un presidente más audaz y decidido. Se exige compromiso, se premia a los “amigos” y se castigan los embustes y los dobles discursos.

En México, lo hemos sentido en temas cruciales. En su Orden Ejecutiva 14157, Trump no se anduvo por las ramas. De un plumazo declaró que los cárteles amenazaban la seguridad del pueblo estadunidense, la seguridad de Estados Unidos y la estabilidad del orden internacional en el hemisferio occidental.

La designación de cárteles y organizaciones trasnacionales como terroristas se llevó a cabo por razones de seguridad nacional y se transformó en la punta de lanza para proporcionar a las fuerzas del orden de Estados Unidos herramientas adicionales para detener a estos grupos que hasta entonces estaban más lejanos de la garra imperial.

Como ha señalado Jack Nicas, quien dirige la oficina del New York Times en México, el presidente Donald Trump ha exigido en repetidas ocasiones a las autoridades mexicanas que desmantelen a los cárteles ya. Si no lo hacen, ha amenazado que el ejército estadunidense podría hacer el trabajo en su lugar.

Las amenazas se actualizan y se difunden para que todos lo escuchen. Así, Trump declaró el 22 de diciembre de 2025 que el gobernante venezolano, Nicolás Maduro, sería “inteligente” si eligiera dejar el poder y le advirtió que si “se hacía el duro” sería “la última vez” que lo hiciera. Ahora, desde su celda en Brooklyn, el sátrapa venezolano sabe que Trump hablaba con la verdad. 

Por todo lo anterior, nadie debe llamarse a sorpresa con lo que está sucediendo en Irán. Ante el fracaso del diálogo entre los dos países, el presidente de Estados Unidos decidió un ataque masivo contra Irán y se dirigió a los iraníes para decirles que había llegado su “hora de la libertad”. Este régimen terrorista nunca podrá tener un arma nuclear.

La declaratoria tiene instrucciones precisas: “No salgan de sus casas. Las bombas caerán por todas partes. Cuando hayamos terminado, tomen el control de su gobierno. Será suyo. Probablemente sea su única oportunidad en generaciones”.

La invitación a rebelarse busca un nuevo régimen político: “Muchos años han pedido la ayuda de Estados Unidos, pero nunca la han obtenido. Ningún presidente estaba dispuesto a hacer lo que yo estoy dispuesto a hacer esta noche. Estados Unidos los respalda con una fuerza abrumadora y devastadora. Este es el momento de actuar. No lo dejen pasar”.

Balance

Atrás quedó el discurso de Davos, Canadá sabe que llegó la hora de apoyar a su socio comercial. El sábado, el primer ministro canadiense, Mark Carney, expresó sin restricciones el apoyo de su país a los ataques lanzados contra Irán y reafirmó “el derecho de Israel a defenderse y a garantizar la seguridad de su población”.

En tanto, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México se solidarizó con Irán, mientras la presidenta Sheinbaum escuchó, desde un balcón del Palacio Nacional, cómo Shakira rompía el récord mundial de asistencia a un concierto gratuito en la capital con cerca de 400 mil asistentes, el domingo por la noche, para cerrar su gira Las mujeres ya no lloran. Ni hablar, entre socios comerciales existen distintas prioridades.

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