Se fue por acusaciones de narco y regresó como si nada

En el regreso de Rocha Moya, después de 112 días de licencia, hay cinismo, complicidad y desprecio al Estado de Derecho. Es un monumento a la impunidad.

Tengo dudas sobre la versión de que es una “decisión personal”, como afirma la Secretaría de Gobernación, en una especie de deslinde. Me cuesta trabajo creer que se dio sin el aval de Palacio Nacional.

El retorno de Rubén Rocha Moya traerá consecuencias a nivel nacional e internacional. Sobre el gobernador de Sinaloa pesan acusaciones gravísimas.

El 29 de abril pasado Estados Unidos pidió su detención provisional, con fines de extradición. La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York acusa a Rocha Moya y otros nueve funcionarios sinaloenses –entre ellos el senador Enrique Insunza– de conspiración para el tráfico de drogas, posesión de armas y corrupción. Los vincula con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa.

Eso fue hace 115 días. El gobierno federal no lo detuvo. Tampoco lo extraditó. “¡Pruebas! ¡Pruebas! ¡Pruebas!” pide la presidenta Sheinbaum a EU. Dice que no se las han mandado.

Rocha Moya pidió licencia, pero nunca dejó de gobernar. Gerardo Vargas, exalcalde de Ahome y aspirante a la candidatura a gobernador de Morena en Sinaloa, nos dijo hace poco que los integrantes del gabinete iban “al rancho donde se escondió” a recibir instrucciones. Ayer se acabó la farsa y se produjo esta bofetada al pueblo Sinaloa.

La justicia de EU dice también que los hijos de El Chapo apoyaron electoralmente a Rocha Moya, a cambio de protección al trasiego de drogas hacia EU. 

El anuncio de su regreso lo hizo el propio Rocha Moya en su cuenta de X. En su mensaje, asegura que las acusaciones que le hacen los gringos son “falsas” y que tienen motivaciones “políticas e injerencistas” de la ultraderecha nacional e internacional. “Regreso con la frente limpia y en alto”, presumió.

¿Le suena el discurso? La realidad es que hay múltiples testimonios y denuncias sobre la intervención del Cártel de Sinaloa para que Rocha Moya ganara las elecciones en 2021.

Una de las denuncias la interpuso la valiente diputada local del PRI, Paola Gárate. A ella la secuestraron, maltrataron luego de las elecciones para gobernador de 2021. Todavía hace poco la intimidaron, dejando una corona fúnebre en la puerta de su casa. Sus captores la soltaron hasta que Mario Zamora, candidato del PRI que enfrentó a Rocha Moya en el 2021, se vio obligado a reconocer su derrota en las elecciones. 

La preguntamos a Paola qué dicen en Sinaloa del regreso del gobernador. “Rechazo absoluto. La gente está encabronada”.

* De la reincorporación de Rubén Rocha hablamos también con el exgobernador de ese estado, Francisco Labastida.

Sabe de narcos. Los padeció. Nos dijo: “es un grave error. Complica la situación en Sinaloa, le complica la situación al país y tensa más nuestras relaciones con Estados Unidos”.

El también excandidato presidencial del PRI añadió que si se confirma la versión de que Rocha Moya “se metió a huevo”, habrá serias repercusiones sobre el propio gobernador.

Cuenta que ha hablado con mucha gente de Sinaloa y que la noticia les ha caído “de la  fregada”. “Lo menos que esperan –añadió– es que esto agudice el conflicto armado”.

La FGR de Ernestina Godoy, la misma que dijo que no había “elementos probatorios” para detener al gobernador de Sinaloa, quiso taparle el ojo al macho. Dice que mantiene abiertas las carpetas de investigación relacionadas con las 10 personas señaladas por el Distrito Sur de Nueva York. La bronca es que en casi cinco meses no ha habido avances.

De la FGR también habló Labastida: “Lo que dice Ernestina Godoy, de que no habían encontrado nada, habla de una ineptitud. Como los que fingen ser ciegos, sólo ven lo que quieren”.

* La noticia provocó una cascada de reacciones. Diputados, senadores, funcionarios y miembros de Morena avalaron la versión de que la reincorporación de Rocha Moya fue una “decisión personal” y cerraron filas con la presidenta Sheinbaum. Ricardo Monreal, coordinador de los diputados guindas, fue un poquito más lejos. Pidió a Rocha Moya reconsiderar su regreso a la gubernatura y solicitar licencia hasta que la FGR concluya las investigaciones.

La oposición no dejó pasar la oportunidad. Muchísimas reacciones. Jorge Romero, jefe nacional del PAN, adelantó que ningún acto del gobierno de Rocha Moya tendrá validez para su partido. Añadió: “Morena es un sistema que protege a los suyos. A pesar de las acusaciones y delitos más graves, a los de Morena nunca les sucederá nada”. 

La senadora sinaloense del PRI, Paloma Sánchez, subió a redes un video en el que señala que lo ocurrido en su estado confirma que el narco gobierna México.

Rubén Rocha Moya confirma que no importa que seas parte de una organización criminal, que en Morena sí caben los narcotraficantes”, destacó.