Vamos a hacerlo (let´s do it)

Los siguientes dos años son críticos para que Obama pueda avanzar su agenda y lograr los cambios que prometió.

Analicia Ruiz

El presidente Barack Obama, sin duda, está en su mejor momento político como jefe de Estado. Su reelección fue un mensaje para sus detractores sobre cuál es el camino que los estadunidenses quieren tomar. Hoy Obama está aprovechando el momento político para lograr lo que no pudo en su primer periodo.

Uno de sus proyectos más ambiciosos es la ley de salud conocida como Obamacare. La ley, firmada en marzo de 2010, reforma el sistema de salud en Estados Unidos. Desde entonces, su viabilidad y existencia estuvieron amenazadas. A diferencia de hace dos años, hoy hay gran certeza de que triunfará.

Hace unos días Rick Scott, gobernador de Florida, quien había sido el gran opositor del Obamacare, anunció que tomará todas las medias necesarias para lograr que la ley entre en vigor. Es una sorpresa para la nación que un republicano conservador, cuya campaña se basó en combatir el Obamacare, haya hecho este anuncio.

A pesar de ganarse muchos enemigos republicanos, que lo consideran un traidor, Scott dio este giro debido a que su oposición al Obamacare provocó una disminución en su popularidad. Scott dijo que en Florida no debía ser negada la atención médica de calidad a ninguna persona por falta de dinero, cuando hace dos años declaró que rechazaba el Obamacare.

Otros estados gobernados por republicanos están siguiendo este ejemplo. Tal es el caso de Michigan y Arizona. Jan Brewer, gobernadora de Arizona y una fuerte opositora del presidente Obama, anunció que incorporará el Obamacare. Brewer justificó este giro diciendo que no va a rechazar fondos federales que favorecen a la gente de Arizona.

Durante su discurso sobre el Estado de la Nación Obama le dijo al Congreso “Vamos a hacerlo”. El mensaje es buscar su apoyo para la aprobación de las iniciativas de ley. Los siguientes dos años son críticos para que el Presidente pueda avanzar su agenda política y lograr los cambios que prometió. Pasados estos dos años toda la energía y la atención de los legisladores y de la nación se centrarán en la sucesión. En dos años la agenda política tomará un sentido electoral y partidista.

Los grandes cambios para 2013 que propone Obama y que anunció son nuevas leyes que regulen la portación de armas, una reforma migratoria integral, elevar el salario mínimo, un paquete presupuestal que equilibre los impuestos y el gasto del gobierno para disminuir el déficit fiscal sin provocar desempleo y tomar las medidas para revertir el cambio climático.

Para Obama el camino no es fácil, pero sin duda es el más favorable que ha tenido desde que tomó posesión hace cuatro años. En este momento su estrategia legislativa es el punto central para que el Congreso estadunidense apruebe sus propuestas de ley. El hecho de que haya una mayoría Republicana en la Cámara de Representantes no facilita las cosas.

Para unas iniciativas el ambiente es más propicio que para otras. Por ejemplo, los recientes acontecimientos en Sandy Hook, donde un joven de 20 años asesinó a 20 niños de primaria, promueven una opinión pública favorable y hacen más viable una reforma que controle la venta de armas automáticas.

Queda claro que Obama hará lo que esté en sus manos para lograr los cambios que viene proponiendo desde hace cuatro años. Desde su reelección ha retomado su mensaje emotivo de activista comunitario: “Debemos reflexionar en quiénes somos y en lo que creemos y aceptar cuando nos hemos equivocado”. La reelección le ha dado la libertad de fortalecer su discurso y su agenda y dejar la política electoral de lado.

*Analicia Ruiz es profesora de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Anáhuac, México Norte.

forointernacional@anahuac.mx

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