París 2024: historias por contar
La esgrimista egipcia Nada Hafez confesó que participó en París 2024 con siete meses de embarazo
Al margen de las competencias, París 2024 tiene un montón de historias por escribirse. Son muchas las que faltan, pero los límites de espacio condicionan las que siguen, bocetos para algo más ambicioso.
Uno. Los problemas para los parisinos y los visitantes de la Ciudad Luz empezaron semanas antes por las molestias que generaron el cierre de calles y banquetas y algunos espacios públicos dispuestos como sedes de las pruebas de los Juegos Olímpicos 2024.
Dos. Entre lo que más llamó la atención de la ceremonia inaugural que se llevó a cabo en el río Sena fue la “confusión” de La última cena, de Leonardo da Vinci, con el performance de un festín con Baco, cubierto de pintura azul, en primer plano. Un insulto al cristianismo, según las denuncias. Es como en la política: hay gente que hasta lo que no come le hace daño. Dejen que esa misma gente descubra que el Vaticano tiene un Papa pintado por Bacon.
Tres. De las 14 temporadas que jugó Luol Deng en la NBA, las diez primeras fueron con los Toros de Chicago. Formado en el programa de basquetbol de la Universidad de Duke, Deng, uno de los jugadores favoritos de Barack Obama, dio el salto al profesionalismo y su sueldo estratosférico le permitió apoyar causas filantrópicas. Su último patrocinio fue el de financiar el ciclo olímpico del equipo de basquetbol de su país, Sudán del Sur.
Cuatro. Zhiying Zeng nació en Henan, China. A sus 58 años debutó en los Olímpicos, pero representando a Chile, a donde llegó en 1989, en el tenis de mesa. Desde niña practicó ese deporte, pero llevaba unas dos décadas sin practicarlo a nivel alto. Durante el confinamiento por la pandemia de covid-19 adquirió una mesa de ping pong y desde entonces se propuso uno de los retornos más fabulosos. Ya en los Panamericanos de Santiago 2023 ganó un bronce.
Cinco. Rusia y Bielorrusia no compiten en París 2024 debido a la invasión a Ucrania. Israel tampoco debería estar ahí, acusan los propalestinos, pero el Comité Olímpico Internacional piensa distinto. Hágase la justicia en los bueyes de mi compadre.
Seis. La esgrimista egipcia Nada Hafez, en sus terceros Juegos, confesó que participó en París 2024 con siete meses de embarazo. Torta bajo el brazo, ese bebé es el competidor más joven de la historia.
Siete. En Tahití, donde se llevó a cabo la prueba de surf, el brasileño Gabriel Medina aprovechó una muy buena ola, se elevó, soltó su tabla y alzó el dedo índice de su mano derecha, con mar y nubes de fondo. Esa foto, en la que parece que levita, le ha dado la vuelta al mundo y acaso sea una prueba gráfica de que el deporte genera endorfinas.
Ocho. En otra foto, Ana Gabriela Guevara fue captada en un restaurante parisino a todo lujo. Como con los hijos de López Obrador, puede que eso y más lo haya pagado de su bolsa y no de las jugosas ganancias que suelen dejar la corrupción o el tráfico de influencias. Sin embargo, esa imagen impacta en un gobierno que se dice austero y cuyo Presidente proclama traer apenas pocos billetes en su cartera. No sé. Los funcionarios con Rolex siempre provocan desconfianza y escozor, por mucho que la compra de esos relojes nada tenga que ver con las responsabilidades de sus cargos.
- CAJA NEGRA
Investigador y ensayista notable, León Guillermo Gutiérrez acaba de publicar La poesía de la Independencia de México, editado por la Universidad Autónoma de Nuevo León, en cuya cuarta de forros se lee que el autor “hace una revisión de la situación sociopolítica de la Nueva España desde el siglo XVI al XVIII y de los efectos de las reformas borbónicas en el virreinato. Analiza la detonación de la rebelión insurgente y la participación de los héroes desde 1808 hasta la consumación de la Independencia en 1821”. El volumen será presentado el 7 de agosto, a las 19:00 hrs., en la Casa Universitaria del Libro de la UNAM, con los comentarios de Evodio Escalante y Carmen Saucedo.
