Disfrutemos lo votado

Trump obtuvo entre los hombres latinos cerca de 53% de votos y entre las mujeres latinas 37 por ciento.

Donald Trump tendrá, tiene ya, al mundo en vilo. El magnate de piel naranja regresará al despacho oval a terminar el trabajo que inició, en larga pausa por la pandemia de covid-19, primero, y después por la figura meramente ornamental que resultó Joe Biden. Las mentiras de Trump y su franco racismo, es decir, su sello particular, no inhibieron a sus compatriotas a confiarle el voto popular: más de 50% de quienes ejercieron ese derecho cívico.

Durante su primera administración, Trump declaró famosamente, en junio de 2017, que había sido elegido “para representar a los ciudadanos de Pittsburg, no de París”, cuando anunció que Estados Unidos abandonaría el célebre acuerdo sobre cambio climático firmado en la Ciudad Luz. Después, apenas se sentó en su escritorio de la Casa Blanca, Biden preparó los documentos para retomar esos compromisos. Ahora, Trump seguramente ya contempla echarlos de nuevo para atrás. Así las cosas, la democracia conlleva movimientos pendulares.

Bastó con echarle un vistazo a los titulares y sumarios de los principales periódicos anglosajones del 7 de noviembre para darnos una idea de lo que los profesionales en cazar las noticias esperan de los siguientes cuatro años.

Trump vuelve con fuerza, tituló The New York Times; “Derrota a Harris y corona su resurgimiento de proscrito a delincuente a presidente electo”, remató. El amanecer de una nueva era Trump, anunció The Washington Post; “Una gran victoria que puede darle licencia para un cambio radical; Harris dice que la lucha que impulsó su campaña, perdura”, indicó. Trump triunfa de nuevo. “El expresidente republicano es el primero en más de un siglo en recuperar la Casa Blanca tras perderla”, señaló, a su vez, The Wall Street Journal. Trump está de vuelta, cabeceó con simpleza Financial Times, cuyas bajadas pronostican tiempos nublados: “Un triunfo rotundo sella un regreso improbable. La democracia y las alianzas de Estados Unidos se preparan para el caos. Las acciones abren en un nuevo máximo en medio de temores globales por los aranceles”. Y el británico The Guardian lo resumió así: Terror americano.

Tenía razón Adolfo Aguilar Zínser cuando dijo que Estados Unidos ve a México como “su patio trasero”. Esa declaración irritó tanto al presidente Vicente Fox, que Aguilar Zínser presentó su renuncia, en noviembre de 2003, como representante de nuestro país ante Naciones Unidas. El tiempo no sólo le dio la razón al diplomático. Trump presume esa condición. El gobierno de López Obrador encomendó a la Guardia Nacional resguardar la frontera sur para impedir el paso de la migración centroamericana que busca llegar al otro lado del río Bravo.

Lo inquietante son las magníficas cuentas con las que terminará el Partido Republicano con los latinos. Trump obtuvo entre los hombres latinos cerca de 53% de votos y entre las mujeres latinas 37 por ciento. El respaldo de esa comunidad a Trump superó al que le dieron a Ronald Reagan (37% en 1980 y 34% en 1984) y George W. Bush (44% en 2004), ambos republicanos.

¿Qué nos queda hacer a los mexicanos con la nación vecina? Aguantar y resistir con todas nuestras fuerzas los siguientes cuatro años y desearle suerte al secretario de Economía, Marcelo Ebrard, que, como canciller capoteó el trumpismo (en política, hay que ceder para avanzar), habilidad que necesitará ahora que se renegocie el T-MEC.

CAJA NEGRA

La patria tiene un nuevo traidor: el ministro Alberto Pérez Dayán. El “Miguel Ángel Yunes” de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Se supone que el letrado votó conforme a su conciencia, aunque gente apunta, sin pruebas, que tiene esqueletos en el clóset. En lo dicho: disfrutemos lo votado.

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