El fotógrafo de otro presidente de México
En todo momento, Carlos Manzo le recordaba y ratificaba a César: “Tú vas a ser fotógrafo de otro Presidente de México”. Inclusive recuerda que uno de los gestos más grandes y significativos que tuvo con él, fue cuando el líder del Movimiento del Sombrero, le obsequió, justamente, un sombrero
En los videos que conmueven y aparecen el edil de Uruapan, Carlos Manzo, y su pequeño hijo, minutos antes de ser asesinado, se aprecia también a su inseparable fotógrafo, César.
El mexiquense de 46 años, apasionado de los Diablos Rojos del Toluca y con el gran vicio de jugar futbol, es de esos casos de éxito meteóricos que se aplauden de pie por abrirse paso y encumbrarse gracias a la cultura del esfuerzo.
Quienes lo conocemos sabemos de su talento nato que, conjugado con el compromiso y entrega profesional durante varios años, le ha valido para ser un destacado fotógrafo político.
La historia de César y Carlos Manzo empezó por esos extraños azares que nos brinda la vida, cuando siendo fotógrafo del entonces presidente, Enrique Peña Nieto, y durante una gira en Michoacán en 2014, se le acercó Manzo para solicitarle una foto que le acababa de tomar con el exmandatario, “recuerdo muy bien que me dijo: “Yo un día seré Presidente de México, como el licenciado Enrique Peña”, afirma, César.
Su amistad continuó y César terminó siendo, desde 2019, el encargado de sus mejores fotografías, siempre dedicado a trabajar en la imagen de Manzo en su paso por el Congreso de la Unión en 2021 y hasta su llegada a la presidencia municipal de Uruapan en 2024.
En todo momento, Carlos Manzo le recordaba y ratificaba a César: “Tú vas a ser fotógrafo de otro Presidente de México”. Inclusive recuerda que uno de los gestos más grandes y significativos que tuvo con él, fue cuando el líder del Movimiento del Sombrero, le obsequió, justamente, un sombrero. “Un día se lo quitó y me lo regaló con una dedicatoria, me escribió en el sombrero: “Para mi amigo, César, fotógrafo del próximo Presidente de México”.
“Casi nadie tiene un sombrero de Carlos Manzo, no acostumbraba a regalarlos”, evoca el profesional de la lente.
Las balas le pasaron cerca ese fatídico 1 de noviembre, “dentro de mi libro de vida me tocó estar en ese momento tan trágico cuando perdió la vida, fue muy feo, porque no lo veía como presidente (municipal), sino siempre como mi cuate”, se acuerda César.
Hoy, la vida le tiene otra encomienda, seguir con la presidenta municipal de Uruapan, Grecia Quiroz.
“Es algo muy fuerte, pero me comprometí con Carlos, y él seguro me pediría que ayude a su esposa”, agrega.
Con más de 25 años en la fotografía profesional y política desde su paso por el PRI y el gobierno del Estado de México, así como durante la campaña presidencial y ya en la Presidencia de la República con Enrique Peña Nieto, César ha cubierto eventos relevantes, cumbres internacionales, visitas de estado, giras presidenciales nacionales e internacionales.
Su trayectoria profesional impecable habla por sí misma, por algo tuvo la confianza de un expresidente para sumarlo a su equipo y, posteriormente, la de Carlos Manzo.
En la plenitud de su vida, aunque su lente está de luto, aún tiene mucho legado que ofrecer a través de su mejor aliada, una cámara fotográfica.
Cuando un político muere de forma trágica y repentina, además de la orfandad en que deja a familiares y amigos, también su equipo y colaboradores lo resienten, viven y procesan su propio duelo. Los proyectos y sueños quedan truncos, la vida sigue.
Estimado, César, cuando se alejen los negros nubarrones, estoy seguro que vendrán mejores días y volverás a ser el fotógrafo de otro Presidente de México.
