Alí Babá
Es un pillo muy sutil que te roba con destreza… Mambo Alí Babá. El primer país extranjero que el recién inaugurado Donald Trump visitó fue Arabia Saudita. Jared Kushner, su principal asesor, quien además trabaja de yerno del ...
Es un pillo muy sutil que te roba con destreza…
Mambo Alí Babá.
El primer país extranjero que el recién inaugurado Donald Trump visitó fue Arabia Saudita. Jared Kushner, su principal asesor, quien además trabaja de yerno del Presidente, mantiene desde hace mucho una sospechosa relación cercana, se dice que de negocios, con Mohamed bin Salmán, príncipe heredero de esta feudal y rica nación petrolera del mundo árabe.
Hasta ahí, cada quien su vida.
El asunto es que hoy, Estados Unidos y Arabia Saudita están pasando una crisis profunda que no conviene a ninguno de los involucrados. Esto tiene que ver con la desaparición, de la que mañana se cumplen dos semanas, de Jamal Khashoggi, un periodista saudí opuesto al régimen que hace un año decidió exiliarse en Estados Unidos, donde escribía una columna para el diario Washington Post. Por alguna razón no muy clara, Khashoggi acudió al consulado de Arabia Saudita en Estambul, Turquía. Su novia se quedó esperándolo. Nunca salió.
Éste es el hecho innegable, lo demás son especulaciones. Las autoridades turcas sospechan que el periodista fue asesinado dentro del consulado, desmembrado y sus restos sacados de ahí con rumbo desconocido.
Ya se sabe que las historias de política exterior y espionaje se han salpicado de pinceladas de la ciencia ficción.
Todavía los británicos no han podido descifrar el atentado que sufrió un espía doble, de los rusos y los ingleses, que fue encontrado con su hija, sentados en la banca de un parque, ambos intoxicados con un potente veneno que afecta eventualmente, causando la muerte, al sistema nervioso. El toque de misterio dice que este veneno entró a los cuerpos de sus víctimas al haber sido untado en las perillas de las puertas de su casa.
El indicio macabro de la desaparición de Khashoggi consiste en que, aparentemente, el periodista activó el micrófono de su reloj de pulso Apple para grabar en su teléfono celular, que dejó afuera, toda su conversación con el personal del consulado, la tortura a la que fue sometido y su posterior ejecución.
Donald Trump se encuentra en aprietos, no le gusta regañar a sus amigos y aliados, pero tampoco puede quedarse callado. Como es su costumbre, ha sido vago en su posición; si se confirma que el gobierno saudí mató al periodista, habrá un severo castigo para estos émulos de los ladrones y matones de Bagdad.
PILÓN.- Pocas o nulas esperanzas hay de que se clarifique el derrumbe de la semana pasada en una construcción que carecía de permisos para erigirse y cuyos trabajos habían sido suspendidos, aunque seguían con una treintena de albañiles de los cuales siete perdieron la vida al caer los pisos de este macabro pastel. El asunto es que todo apunta a la complicidad en la tragedia, al menos por omisión, de las autoridades municipales de Adrián de la Garza, especialmente de los encargados de obras y desarrollo. La duda surge, sencillamente, porque la investigación está a cargo del Ministerio Público, que depende directamente del hoy vicefiscal del estado, Luis Orozco. Todo porque Orozco se desempeñó, en el pasado ejercicio de De la Garza como contralor; antes había colaborado con él en la Procuraduría. Es decir, se puso entonces, lo mismo que se pone ahora, al coyote a cuidar el gallinero.
