Te acordarás de mí
El campeonato mundial de golf —hasta hoy Cadillac— ha decidido cambiar su sede en 2017 al campo del Club de Golf Chapultepec.
Casualmente, descubrí que el recientemente creado municipio floridano de Doral —ahí detrás del aeropuerto de Miami— es el que tiene la mayor minoría étnica en Estados Unidos. El 20% de sus 45 mil habitantes es de origen venezolano. La clase media de Venezuela, destruida por las atrocidades de Chávez y que incrementó Maduro, se fue a la costa más cercana, la de Florida, de la misma manera que lo hicieron los cubanos ante Castro en los años 60 del siglo pasado, soñando que regresarían y reproduciendo en la nostalgia el clima en el que habían crecido.
En 1950, Alfred Kaskel y su mujer, Doris, compraron dos mil 400 hectáreas de una planicie —en Florida todo es planicie y pantanos— para hacer un hotel y un campo de golf. Son 24 kilómetros cuadrados. A su aventura en bienes raíces le pusieron Doral, por las letras iniciales de los dos, Doris y Alfred. En 1962, un nieto era el dueño del Doral Golf Club con cinco campos, el Mc Lean, El Blanco, El Dorado, El Rojo y el Blue Monster, que se convirtió en sede de uno de los más importantes torneos del juego de la cacariza, el Doral Open Invitational, luego convertido en el campeonato mundial de golf Cadillac.
El bello complejo cambió su nombre a Trump National Doral Miami, cuando el señor Donald Trump, que nos suena mucho ahora, compró una empresa en bancarrota por 150 millones de dólares. La más importante televisora en español de Estados Unidos, Univision, tiene sus instalaciones justamente detrás del hoyo siete del campo blanco y había una puerta de entrada a esa altura.
Cuando Jorge Ramos, conductor estrella de noticias de Univision, se atrevió a confrontar a Trump, el güerito envió una carta a la televisora anunciando la cancelación de aquella puerta y la explícita prohibición del ingreso de los empleados de Univision a las instalaciones de los campos de Doral.
Cuento todo esto porque el campeonato mundial de golf —hasta hoy Cadillac— ha decidido cambiar su sede en 2017 al campo del Club de Golf Chapultepec, en la Ciudad de México. No tendrá consecuencias en las elecciones de noviembre en Estados Unidos, pero ya la resonancia se escucha. “Ojalá que tengan seguro antisecuestros”, comentó Donald Trump ante el anuncio, que no tiene nada que ver con las elecciones.
El golf, finalmente, es un pasatiempo de gente con posibilidades económicas. La política, como se ve, es un deporte de ricos e imbéciles.
