La vergüenza de la justicia
En medio de elecciones locales, la República sufre una crisis de seguridad, los mexicanos vivimos con temor fundado y miedo. El miedo se ha definido como la amenaza de un mal grave que realmente existe. El temor fundado consiste en la amenaza de un mal grave e inminente que realmente existe, es decir, vivimos inmersos en el miedo a la inseguridad y bajo amenaza de que ésta se incremente.
Es necesario tener en cuenta que las elecciones también pueden matar una democracia.
Giovanni Sartori. QEPD.
En medio de este enrarecido ambiente se acercan las elecciones en cuatro estados, el descontento social es mayúsculo. Hechos que marcan de manera penosa con fraudes de todo tipo y violencia amenazan la democracia, quebrantan el espíritu republicano y vulneran la seguridad interior del país.
Todos los candidatos al puesto que sea enarbolan como principal oferta de campaña el combate al fenómeno fatal de la criminalidad; inseguridad es el tema primordial, seguido de la corrupción.
El caso del Edomex es particularmente delicado por su alto índice de delincuencia e impunidad, aunado a la conurbación con la CDMX.
En su lucha electoral, las descalificaciones y acusaciones, todos contra todos, hacen de un proceso democrático un campo de batalla indigno y sucio.
Las propuestas no fluyen y el discurso se ata a la ineficiencia del pasado, la población continúa sin respuestas o al menos alternativas que abriguen un poco de esperanza que le devuelvan la tranquilidad a la que tiene derecho.
El tema de las prisiones que pareciera irresoluble (recientemente el exPGR Morales Lechuga describía la crisis en las prisiones en su columna Prisiones Light, con un esquema de crudeza que comprendía sobre población y desvío de recursos federales por los gobiernos estatales, entre otros vicios).
Nuevas formas más sofisticadas del delito, que buscan la impunidad en un sistema garantista en el que se privilegian los Derechos Humanos.
Procesos legislativos que no avanzan para contar con instrumentos contra la corrupción (el nombramiento del fiscal Anticorrupción está pendiente) o para dotar de certeza jurídica a la población y a las Fuerzas Armadas entre otras asignaturas pendientes, la violencia campea a sus anchas por el territorio nacional.
Se precisa de una legislación que describa con exactitud las labores de las Fuerzas Armadas. En el ámbito de la seguridad pública es imprescindible, tareas que nadie, ni ellas mismas, hubieran deseado, pero necesarias para preservar la seguridad interior del país, misión en la que ha destacado su entrega, patriotismo y lealtad; bastó que pidieran una adecuación al marco legal, (aclaro que su actuar en este combate al narcotráfico y a la delincuencia organizada siempre ha sido legítimo y legal) para que la diatriba, el infundió condujera un ataque bastardo a quienes han construido un dique de contención a este mal que aqueja a la sociedad civil.
La seguridad interior como parte inherente de la seguridad nacional, debemos entenderla como la garantía a la que está obligado el Estado para resolver los antagonismos que se dan en el territorio del país, preservando la integridad de las instituciones, manteniendo la armonía y la paz.
Los recientes acontecimientos como la detención del fiscal de Nayarit, Édgar Veytia, en San Diego, California; la “entrega” a cambio de beneficios personales, del mando federal a la fiscalía de Chicago, acusado de nexos con los Beltrán Leyva; exgobernadores en fuga, sin importar partido; las constantes declaraciones e intromisión de gobernadores en aspectos de procuración de justicia que vulneran la tan esperada autonomía de los fiscales y trastocan las cadenas de custodia de los datos de prueba en las respectivas carpetas de investigación; la aparición de fosas y más fosas, la Justicia Desamparada (José Buendía Hegewisch, Excélsior 04/02/2017) la concesión de amparos improcedentes, en nada abonan a la seguridad interior y retrasan la correcta implementación del nuevo sistema de justicia penal, que entre otras causas más, son La Vergüenza de la Justicia.
Frente a tantos malos augurios, la labor lejana de reflectores y generando resultados, la PGR se fortalece como institución, respetuosa del proceso de selección del fiscal anticorrupción, no ha intervenido ni por asomo en el mismo, con el convencimiento de que la autonomía es la piedra angular en la construcción de la próxima Fiscalía General de la Nación y se ha dedicado a cumplir con el papel protagónico que le otorga la Constitución, dentro y fuera del país. Prueba de ello ha sido el fortalecimiento de su relación con su homóloga norteamericana y con el secretario de Seguridad Interior (reunión inusual), quien declaró como improbable un muro en toda la frontera con nuestro país, ambas instancias de justicia y seguridad hicieron un reconocimiento al trabajo del procurador Cervantes.
Por otro lado, digno de mención la resistencia estoica de las Fuerzas Armadas al vulgar ataque de los detractores de la República, irresponsable o dolosamente se han producido en contra de esta parte fundamental del pueblo mexicano y que continúan conteniendo los ataques y amenazas contra la seguridad de nuestro país.
