Ejército popular y leal
El general Salvador Cienfuegoshabló del origen popular del Ejército y destacó que en un México único, pueblo y Fuerzas Armadas son lo mismo, ya que comparten rostro, piel, pensamiento y corazón.
Los cimientos principales de todos los Estados son las buenas leyes y las buenas armas, y no puede
haber buenas leyes donde no hay buenas armas.
Maquiavelo
En las democracias modernas, el Estado cumple con tres funciones fundamentales para mantener la paz social: la defensa de la vida de sus ciudadanos, la protección de los bienes patrimoniales de sus gobernados y el respeto a la soberanía nacional. Para ello, las Fuerzas Armadas juegan un rol importantísimo como garantes de la seguridad nacional, el combate al crimen organizado y la defensa de las instituciones.
Consciente de ello, el presidente Enrique Peña Nieto reconoció la labor de las mujeres y los hombres que siempre han sido fieles protectores de los mexicanos, firmes guardianes de las leyes y las instituciones. Al inaugurar el nuevo Colegio del Aire en Zapopan, el primer mandatario resaltó que nuestras Fuerzas Armadas cumplen con honor y lealtad las misiones que la patria les ha encomendado y han estado al lado de los mexicanos para mantener el orden y la seguridad interior, y dado tranquilidad a las familias amenazadas por el crimen.
El jefe del Ejecutivo resaltó del Ejército dos valores que distinguen a sus miembros: institucionalidad democrática y lealtad a México. Además, enfatizó que el origen de los militares es el pueblo mismo y que su único fin es servir a éste. Recordemos que su lema es “siempre leales”, y así lo han demostrado con honor y patriotismo.
Sin embargo, los enemigos de la democracia, los grupos soterrados y los ambiciosos del poder han querido denostar a las Fuerzas Armadas y emprender una campaña de desprestigio que no puede tener eco entre la población; por eso, es importante hacer énfasis en las palabras que pronunció el secretario de la Defensa Nacional, general Salvador Cienfuegos, en la conmemoración por el CII Aniversario de la Marcha de la Lealtad, donde resaltó que ese evento nos enseña que nadie puede estar por encima de la ley y nos muestra que ante acciones contra las instituciones, siempre habrá mexicanos leales y de honor, como los militares, dispuestos a resguardarla y hacerla respetar.
Enfatizó el general Cienfuegos que para las Fuerzas Armadas no existen corrientes ni ideologías que los perturben o separen del ideario de honor que observan en el Ejército, con la lealtad que profesan por México. Las divisas de nuestro instituto armado son el honor y la lealtad con las mejores causas de la patria, los principios de la democracia y el resguardo de las instituciones republicanas.
También el alto mando habló del origen popular del Ejército y destacó que en un México único, pueblo y Fuerzas Armadas son lo mismo, ya que comparten rostro, piel, pensamiento y corazón.
Al hacer un recorrido histórico por las muestras de lealtad que ha dado el Ejército desde el siglo XIX, resaltó el heroísmo de los cadetes del Colegio Militar en 1828 cuando combatieron a los rebeldes en la toma del edificio de la Acordada y se pusieron a disposición de Guadalupe Victoria, o en 1847 cuando defendieron la soberanía nacional ante la invasión extranjera, o en 1913 cuando acompañaron al apóstol de la democracia, Francisco I. Madero, del Castillo de Chapultepec a Palacio Nacional, o en 1920 cuando escoltaron y defendieron al presidente Venustiano Carranza en la denominada “Columna de la legalidad”. Hoy no sólo son leales al primer mandatario Enrique Peña Nieto, sino que son leales y escoltan a todo el pueblo de México; por ello, no puede tener cabida la intentona de querer distanciar a los militares de su pueblo, origen y destino de su misión.
La evolución de nuestro Ejército también ha estado acompañada de episodios históricos que lo unen al fortalecimiento institucional del Estado mexicano: de la Revolución y la derrota del huertismo que surgió en Ejército Federal mediante los Tratados de Teoloyucan en 1914; a la promulgación de la Constitución de 1917 el Ejército Constitucionalista se convirtió legalmente en el Ejército Nacional, y con ello se inició el proceso de profesionalización, modernización e institucionalización del personal militar; en 1948, en un país moderno, cambia de denominación y desde 1950 se instaura el día del Ejército mexicano como una fecha solemne de la nación. Por ello, los soldados no olvidan su origen nacionalista y debemos sentirnos orgullosos de contar con un instituto armado que defiende nuestra democracia y soberanía.
Apostilla. La Fuerza Aérea Mexicana llegó a sus primeros cien años y cuenta con 359 aeronaves que surcan el cielo nacional atentos a resguardar nuestra seguridad y juega un papel importante también en el combate al crimen organizado, impidiendo el ingreso ilegal de aviones y realiza importantes tareas de erradicación de cultivos ilícitos.
* Catedrático de la Universidad Anáhuac. México Norte y vicepresidente de la Academia Mexicana de Derecho Internacional
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