Navidad electoral adelantada
La alineación de Morena para la contienda de 2024 en la Ciudad de México ya fue definida, y la decisión de dejar a su jugador estrella en la banca nos deja ver que ya perdieron el partido. Como la Selección Mexicana en Europa, salen a jugar sin convocar a sus titulares ...
La alineación de Morena para la contienda de 2024 en la Ciudad de México ya fue definida, y la decisión de dejar a su jugador estrella en la banca nos deja ver que ya perdieron el partido.
Como la Selección Mexicana en Europa, salen a jugar sin convocar a sus titulares y su alineación tiene a los reemplazos, que no están preparados para un partido de clasificación, mucho menos para jugar la final, y que sólo les anticipa una derrota que con gusto les aplicaremos.
Los resultados de la encuesta de Morena para candidato a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México marcaron un claro ganador con más de 14 puntos porcentuales de diferencia en las preferencias de los propios militantes del partido. Pero el entrenador técnico decidió hacer a un lado al ganador, debido a los criterios de paridad de la autoridad electoral.
La derrotada, ahora con una sonrisa, pues será una candidata –como lo expresaría el Presidente– ilegítima, se congratula y regodea con una decisión que responde a reglas electorales más que a la selección de sus simpatizantes. No es la candidata que los morenistas eligieron, es la candidata que les impusieron.
Dejan sobre la mesa 14 puntos de diferencia que con gusto tomamos para sacarlos del gobierno de la Ciudad de México. Con una decisión que deja perplejos a propios y extraños, ya que implica poner de lado al jugador mejor posicionado, aquel que sus propios simpatizantes han colocado en el centro de la cancha.
Morena enfrenta el reto de mantener la confianza de sus seguidores y, al mismo tiempo, cumplir con los requisitos legales que exigen la equidad de género. La pregunta que queda flotando en el aire es si la estrategia de dejar en la banca a su jugador estrella resultará ser un acierto táctico o un riesgo innecesario que podría debilitar sus posiciones en la competencia política por la capital del país.
Mientras tanto, ayer el PAN supo manifestar su unidad y apoyo al aspirante con la preferencia de los militantes. Santiago Taboada se convirtió en el candidato de unidad del PAN, porque aquí sí sabemos apoyar a quien con su trabajo y resultados ha demostrado ser quien tiene las mejores posibilidades para arrebatar la ciudad a Morena.
En una clase magistral de democracia, la alcaldesa con licencia de Álvaro Obregón, Lía Limón; la senadora Kenia López Rabadán, y el diputado Santiago Creel declinaron en sus aspiraciones para dar su respaldo a Taboada, pues prefieren estar con un candidato único a fragmentar al partido y debilitarlo. Eso es compromiso y visión al futuro de la CDMX.
Tomamos los puntos que Morena ha dejado sobre la mesa y los aprovechamos para tener a un candidato que sí cuenta con el respaldo unánime y legítimo del partido.
