Agua Batres

Han sido 14 días de grilla política y de propaganda. De acusaciones y de minimizar un grave problema de salud para los habitantes de las alcaldías Benito Juárez y Álvaro Obregón. El agua que reciben habitantes de estas alcaldías está contaminada, pero el gobierno se ...

Han sido 14 días de grilla política y de propaganda. De acusaciones y de minimizar un grave problema de salud para los habitantes de las alcaldías Benito Juárez y Álvaro Obregón.

El agua que reciben habitantes de estas alcaldías está contaminada, pero el gobierno se ha escondido tras los reflectores electorales haciendo un manejo político a la crisis del agua, de la que aún no sabemos la gravedad real ni su origen.

Hace dos semanas comenzaron las quejas de vecinos que reportaban olor a combustible en el agua que recibían del suministro público, incluso con afectaciones en la piel por la supuesta contaminación del líquido. Por supuesto, las quejas llegaron a oídos sordos, que descartaron cualquier problema y acusaron un asalto político con tintes electorales para dañar la imagen del gobierno.

La respuesta del gobierno enardeció a los vecinos, quienes en los últimos días se han visto afectados con agua contaminada, sin que se pueda aún identificar cuál es el contaminante o su origen. Los afectados han llevado su protesta a las calles, cerrando vialidades y exigiendo una respuesta a la contaminación que, de acuerdo con un estudio privado que los mismos ciudadanos mandaron a hacer, podría ser de derivados de petróleo.

El gobierno de la capital del país, en específico el Sistema de Aguas de la Ciudad de México, ha demostrado su incapacidad para reconocer la crisis y para controlarla. Se ha actuado con un criterio electoral, pero la realidad fue más grande y los terminó abrumando, por lo que han reaccionado de forma tardía, pero reconociendo la contaminación del líquido con plena opacidad en la información.

Esta semana, la Guardia Nacional cerró el pozo Alfonso XIII ubicado en la alcaldía Álvaro Obregón, como la posible fuente de la contaminación. Pero ¿contaminación de qué? ¿Desde cuándo? ¿Está en riesgo la salud de los habitantes? Nadie lo sabe, porque el gobierno se ha negado a reconocer la magnitud del problema.

Si el agua que llega a nuestro hogar es turbia o presenta mal color, no la bebamos. Ésa es la recomendación del Sacmex; el jefe de Gobierno sólo se limita a reconocer que se identificó el origen del problema, pero no da más detalles.

La incapacidad y negligencia con la que se maneja el Gobierno de la Ciudad de México ha puesto en riesgo la salud de los habitantes de las alcaldías Benito Juárez y Álvaro Obregón. No supieron contener la propagación del líquido y hoy no sabemos la magnitud ni cuándo se va a arreglar. Pero como no es en la casa de Batres donde el agua está contaminada, entonces no hay prisa.

Con unos gobernantes mediocres y técnicos del Sacmex incapaces de identificar el problema, los responsables del manejo de la crisis son un cero a la izquierda, poniendo en riesgo la salud de las personas, porque antes está una campaña a la que le deben de poner atención y lo demás no es importante.

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