Reprima ya sin temor, señor Presidente
Represión, del latín repressio, represión es la acción y efecto de reprimir contener, detener, refrenar o castigar. El término se refiere a las acciones llevadas a cabo desde el poder para cohibir ciertas actuaciones políticas o sociales. La represión puede ser legal ...
Represión, del latín repressio, represión es la acción y efecto de reprimir (contener, detener, refrenar o castigar). El término se refiere a las acciones llevadas a cabo desde el poder para cohibir ciertas actuaciones políticas o sociales. La represión puede ser legal (cuando se enmarca dentro de la Constitución) o ilegal (las fuerzas estatales o paraestatales actúan sin respeto por la ley y cometen delitos en su accionar). Por lo general, la represión implica una cierta dosis de violencia. El objetivo de la represión es impedir que un grupo de personas violen los derechos de otros sujetos o incurran en prácticas ilegales.
En consecuencia, el sector patronal solicitó al gobierno federal que ejerza ya la represión a la que está obligado, es decir que “si es necesario, haga uso de la fuerza pública” para frenar la toma de carreteras, aeropuertos, puertos, vías férreas y oficinas públicas por parte de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Gustavo de Hoyos Walther, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), dijo que en la reunión sostenida con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, solicitaron se “impida a toda costa” que se viole el derecho al libre tránsito tanto de personas como de mercancías. En conferencia de prensa destacó que en la medida que exista la capacidad de solucionar el conflicto magisterial a través del diálogo lo celebrarán, pero en el caso extremo de que sea necesario imponer la ley, esto debe hacerse, debido a que no se puede tolerar la violación al Estado de derecho. “Que quede claro, el centro de nuestra exigencia es que el Estado de derecho prevalezca, en la premisa de que la Ley no se negocia, se cumple. Y ahora, es el momento de hacerla cumplir”.
De Hoyos parece estar citando a Max Weber. En su ensayo La política como vocación. Weber revela la definición de que “el Estado es la entidad que reclama el monopolio sobre el legítimo uso de la fuerza física. La política se debe entender como cualquier actividad a la que puede dedicarse el Estado para influir sobre la distribución relativa de fuerza. La política, por tanto, se deriva del poder”. Así De Hoyos exige, correctamente, que el Estado mexicano, encarnado en el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, ejerza el legal y legítimo monopolio de la fuerza física para restaurar el orden legal y legítimo, tal como lo demandan los ciudadanos agraviados por la violencia bárbara de la CNTE. Es hora de que el gobierno ejerza ya, sin más titubeos ni temores la represión a la que tiene pleno derecho y a la que está obligado. ¿O preferirá esperar a que los empresarios y ciudadanos, agraviados y hartos ya del juego absurdo de vencidas que diariamente se despliega ante nuestra mirada recluten milicias mercenarias para defender sus intereses legítimos, acabando así con los tambaleantes restos de nuestro Estado de derecho? Y cabe preguntarnos ¿Quién paga todo esto? ¿De dónde sale el dinero para financiar este multitudinario movimiento que genera muchos gastos por cada día que permanece en el DF? La Unidad de Inteligencia Financiera pudiera aportar algunos datos. Alguien paga a la CNTE y utiliza esos recursos para minimizar la aprobación pública del jefe de Gobierno y del Presidente de la República. Basta ya.
Enrique Peña Nieto no es Gustavo Díaz Ordaz y el 2018 no es 1968. Reprima ya sin temor señor. Presidente.
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