“Ochoa Reza ¿misión imposible?”

El nombramiento lleva el mensaje implícito de la forma que será la selección del candidato presidencial de 2018.

Su misión, pues ya decidió aceptarla, es ganar para el PRI la Presidencia de la República en el 2018. Ni más ni menos. Enrique Peña Nieto es un político sagaz y avezado. Y aunque los resultados de las encuestas pagadas y publicadas por tirios, troyanos y tabasqueños no deben quitarle ni un segundo de sueño reparador, sabe bien que no puede darse el lujo de entregarle el poder a un enemigo o enemiga, abierto o encubierto. En esta “misión imposible” a Enrique Ochoa Reza le ayudará ser joven y académico, aunque tales características son insuficientes, su discurso es acartonado y cierra las puertas a la democratización interna. El nombramiento lleva el mensaje implícito de la forma que será la selección del candidato presidencial de 2018. “Que en el cielo tu eterno destino por el dedo de Dios se escribió” reza profética y arquetípicamente la letra de nuestro Himno Nacional. 

El objetivo del nuevo dirigente es eclipsar a Ricardo Anaya Cortés, presidente nacional del PAN, quien ha logrado incrustarse en el imaginario colectivo, pues lo consideran una posible solución a la corrupción. Sin embargo, el verdadero enemigo de los priistas son los insuficientes resultados de la administración federal. Las reformas estructurales, indispensables para un porvenir de prosperidad compartida, sólo mostrarán sus bondades tras un lustro o más de vigencia, en tanto, que sus costos impactan ya de manera negativa e inmediata a grupos activistas y movilizados contra el gobierno de Peña Nieto y su partido el PRI.

A pesar del mal augurio, el gobierno federal ocupa su tiempo en dar una purga a algunos políticos que perdieron en junio del presente año. La Procuraduría General de la República (PGR) presentó ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación acciones de inconstitucionalidad contra los congresos y los gobernadores de Veracruz, Quintana Roo y Chihuahua, quienes no podrán anticiparse para su beneficio en materia de corrupción y tampoco nombrar funcionarios a modo. Los mandatarios no lograron blindar su salida, quedaron sin protección, deberán ser investigados por enriquecimiento ilícito y desvío de recursos. El PAN elogió a las autoridades y el PRD exigió al jefe del Ejecutivo se permita una transición pacífica.

Valiente y lúcido, en su discurso de registro Enrique Ochoa Reza dijo que: “Debemos encabezar el debate, dialogar y escuchar a la gente para retomar la confianza en nosotros y en la ciudadanía”. El político michoacano señaló, como compromiso de su mandato al frente del CEN,  que en los primeros 100 días visitará las 32 sedes del tricolor en el país para fomentar la unidad en la agrupación partidista. Además, indicó la integración de un CEN con paridad de género y con representantes de todos los estados. Enrique Ochoa Reza ofreció encabezar un cambio y nueva era en el Revolucionario Institucional, con un instituto político más abierto, transparente, dispuesto al debate y al contraste.

Durante su discurso de registro, Ochoa Reza resaltó que su partido necesita de la autocrítica y de propuestas constructivas y señaló que el priismo, además, “debe ser un vigilante de que sus gobiernos reflejen los ideales y los compromisos sociales y políticos del partido”. Veracruz lo espera con urgencia. Javier Duarte de Ochoa es una afrenta a la dignidad nacional. Ante la enormidad del reto que ha asumido, difícil, pero no imposible, quiero desde aquí desearle que pueda llevar a buen término su “misión imposible”. Se juega en ello su futuro, el del PRI y el de México.

            Twitter: @alzati_phd

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