“Inversión y educación para crecer”

Poner en riesgo la educación de los niños y adolescentes en Oaxaca, Guerrero, Chiapas y otros lugares de México no va a resolver los severos problemas de rezago económico y social que ahí se sufren. Estos sólo podrán resolverse mediante la construcción de la ...

Poner en riesgo la educación de los niños y adolescentes en Oaxaca, Guerrero, Chiapas y otros lugares de México no va a resolver los severos problemas de rezago económico y social que ahí se sufren. Estos sólo podrán resolverse mediante la construcción de la infraestructura necesaria para atraer empresas industriales, nacionales o extranjeras, que establezcan actividades de avanzada y desarrollen innovación.  A esto debe sumarse un gran esfuerzo para erradicar el analfabetismo funcional y dotar sin demora a la población adulta de las destrezas  y conocimientos indispensables para el trabajo industrial. No se trata de replicar la experiencia de la industrialización  del occidente capitalista. Aquí hay que actuar con mucha mayor celeridad. Pero bien podemos recobrar algunas lecciones.

La Revolución Industrial inglesa actuó como centro del crecimiento europeo y el liderazgo económico de EU en la segunda posguerra Mundial sentó las bases de la expansión económica mundial. Apareció así un modelo de crecimiento en el que el capital excedentario del centro suplió la escasez de ahorro e inversión de los países adyacentes, al mismo tiempo que el comercio internacional introdujo flexibilidad, eficiencia y competitividad en las economías occidentales. Durante el periodo 1950-1973 se produjo un crecimiento económico efectivo en los países en vías de desarrollo, es decir, en la periferia del sistema económico mundial. Pero no hubo un proceso de convergencia entre el centro y la periferia. Por otra parte, se acrecentaron las desigualdades dentro de las mismas sociedades en desarrollo, porque, aunque el crecimiento fue notable, resultó cancelado en parte por el incremento de la población. 

La evidencia histórica respalda la opinión de que ninguno de los países altamente industrializados de nuestros días logró un crecimiento económico significativo antes de alcanzar la universalización de la educación primaria. Más aún, el ejemplo reciente de los nuevos países industrializados de la cuenca del Pacífico revela que iniciaron el despegue cuando habían logrado ya la alfabetización de su población.

Lo mismo puede decirse respecto de otros países que han experimentado en los últimos decenios un crecimiento rápido del PNB, como es el caso de España, Portugal, Grecia, Tailandia, etc. Frente a esta evidencia, es angustiante constatar que en Oaxaca la educación ha sido criminalmente subordinada por años a los objetivos financieros y políticos de los liderazgos  corruptos y corruptores que manipulan a la CNTE. Para lograr el progreso que el país requiere son necesarios los cimientos de una buena educación. Las carencias de los alumnos de todos los niveles conducen a un estancamiento económico y social. Si dotamos a nuestros alumnos de una sólida primaria, les será más fácil el avance en los próximos niveles. Es muy triste constatar que llegan a todas las universidades alumnos que fallan en actividades tan fundamentales y primarias como es la aritmética, para después fracasar con  el cálculo y todos los niveles de matemáticas. Urge que sin demora la SCT de  Gerardo Ruíz Esparza ponga en marcha un programa emergente de infraestructura carretera en Oaxaca, Guerrero y Chiapas. En paralelo, es necesario un esfuerzo conjunto de la Sedesol de José Antonio Meade Kuribreña y la SEP de Aurelio Nuño Mayer para que, usando los recursos del INEA y el Conalep, pongan a Oaxaca, Guerrero y Chiapas en condiciones de detonar su despegue industrial.

                Twitter: @alzati_phd

Temas: