El alza del petróleo, ¿realidad o espejismo?
El desplome del precio del petróleo desde el verano de 2014, a pesar del leve repunte de las últimas semanas, responde, sobre todo, a factores de oferta. En particular, destaca el cambio de estrategia de Arabia Saudita que, en un entorno de producción mundial creciente, ...
El desplome del precio del petróleo desde el verano de 2014, a pesar del leve repunte de las últimas semanas, responde, sobre todo, a factores de oferta. En particular, destaca el cambio de estrategia de Arabia Saudita que, en un entorno de producción mundial creciente, ha dejado de ejercer su papel de «productor de equilibrio» (swing producer) con la finalidad de desbancar a nuevos competidores. Durante los últimos años, Arabia Saudita se ha valido de su posición privilegiada para actuar como swing producer y mantener la oferta mundial de petróleo acorde con la demanda del momento, lo que ha favorecido la estabilidad de los precios. Sin embargo, en el contexto actual de incremento de oferta, el máximo productor de la OPEP ha decidido no rebajar su producción, lo cual ha repercutido claramente en la baja de los precios, algo que puede asumir fácilmente dado sus bajos costes de extracción.
Los precios del crudo empezaron a caer drásticamente hace 18 meses desde un nivel superior a los 100 dólares por barril hasta por debajo de 40 dólares ahora. La reciente alza de los precios del petróleo en Estados Unidos ha dado al mercado su mayor firmeza desde el inicio del desplome en 2014, con un estrechamiento del diferencial entre los contratos a corto y largo plazo que sugiere que la peor parte del exceso de suministros podría haber quedado atrás.
Pemex, una de las mayores petroleras del mundo, pero que atraviesa una crisis financiera agravada por los bajos precios del crudo, produjo 2.214 millones de bpd en febrero.
La petrolera lucha para mantener a flote sus niveles de producción, que están por abajo del promedio de 2.548 millones de bpd con los que inició el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto. La petrolera recortó este año 100 mil millones de pesos en su presupuesto, tras una reducción de 62 mil millones de pesos el año pasado ante el desplome de los precios del petróleo. La mayor parte de ese recorte será absorbido por su brazo de exploración y producción, PEP, lo que reducirá su nivel de bombeo a un estimado de 2.13 millones de bpd en 2016.
Pemex perdió su carácter de monopolio en el sector petrolero en México tras una profunda reforma energética. Pero los primeros barriles de crudo producidos por empresas privadas aún tardarán años en concretarse. Muchos analistas del mercado petrolero consideran que ahora un retorno hacia un nivel de 20 dólares es más probable que un movimiento notable al alza. El problema, por fortuna, no son los costos de producción del crudo mexicano. En Petróleos Mexicanos (Pemex) el costo promedio de producir un barril de petróleo es de menos de diez dólares. El nivel de costos en dólares incluso ha disminuido debido al efecto de la apreciación del dólar. El nivel de costos actual llega a ser de menos de siete dólares en algunos pozos en aguas someras.
Las actividades de producción de Pemex continuarán siendo rentables aun si ocurre una nueva disminución en las cotizaciones internacionales de los hidrocarburos. Pemex se encuentra en un proceso de transformación organizacional y financiera ante la apertura del sector de energía. Hemos logrado ya romper la dependencia petrolera de nuestras finanzas públicas y de nuestra balanza de pagos. Pero no olvidemos que en el largo plazo el mercado global del petróleo tiene un comportamiento cíclico y es importante saber si estamos en un nuevo ciclo alcista de los precios globales del crudo. Las consecuencias para México son de gran importancia.
