Aurelio Nuño, con respaldo social
Nuño Mayer ha elegido a sus acompañantes al frente de la SEP: los maestros y su sindicato.
A empujones, padres de familia de la escuela primaria Basilio Rojas, ubicada en el centro de la ciudad de Oaxaca, abrieron el plantel educativo que se encontraba cerrado desde hace más de una semana a causa del paro magisterial que lleva a cabo la Sección 22 de la CNTE. La institución, que se ubica a una cuadra del Zócalo de Oaxaca, donde se mantiene el plantón de maestros, debía haber reanudado actividades desde el lunes, según dijo una madre inconforme. Este martes, los padres llevaron a sus hijos a clases confiados en encontrar la escuela abierta, pero ante la resistencia de la directora de la institución decidieron ingresar y exigir que se cumpla con garantizar la educación de sus hijos. Que se aplique la ley, no podemos permitir que se siga dañando a nuestros hijos.
Estos hechos ratifican lo que bien sabe el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer: la Reforma Educativa que le ha encomendado el presidente Enrique Peña Nieto tiene un amplio respaldo social y, por ello, no debe titubear ni retroceder ante las presiones y desafíos de la CNTE, que sólo defiende privilegios inadmisibles. “Ha iniciado el cambio más profundo del sector”, asegura el secretario Nuño. “Antes de la reforma en la materia, las escuelas del país estaban al servicio de la burocracia y del sindicato. Hoy, tanto la autoridad educativa como el gremio están al servicio de la escuela, y ése es un cambio radical”, afirma. De entrada, el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) discrepa de la idea de que, una vez completada la parte laboral y administrativa, sigue la propiamente educativa de la reforma prioritaria del sexenio. “Es una reforma política porque transforma las relaciones políticas dentro del sistema educativo”, señala.
Hasta hace unos meses jefe de la Oficina de la Presidencia, Nuño Mayer ha elegido a sus acompañantes al frente de la SEP: los maestros y su sindicato. Los primeros son, dice, la esencia, la columna vertebral y el orgullo del Estado mexicano. El segundo, un gremio que cuenta con el fuerte y sensato liderazgo de Juan Díaz de la Torre.
Al finalizar su sexenio, Peña Nieto dejará un sistema educativo absolutamente distinto del que recibió. En ese logro tendrán un papel crucial el programa de infraestructura escolar y los cambios a planes y programas. En este último punto, el secretario matiza su entusiasmo: “No me atrevería a decir si vamos a lograr tener todos los planes de estudio listos para 2018, pero quizá podamos contar con un avance significativo”. Nuño Mayer fue, como se sabe, coordinador del tema educativo en el equipo de transición y luego en las negociaciones del Pacto por México. Pero más que por su conocimiento del tema, su nombramiento ha causado torrentes de comentarios que lo colocan en la carrera para 2018.
Por lo pronto, dice sentir el peso de la historia —habla en el famoso escritorio de la oficina de Vasconcelos. “Antes de la reforma, las escuelas del país estaban al servicio de la burocracia educativa y del sindicato. Hoy, tanto la autoridad educativa como el sindicato están al servicio de la escuela, y ése es un cambio radical. La reforma pone a la escuela en el centro”. Para Peña Nieto, afirma, la educación no es una de tantas prioridades, sino la prioridad. Es un cambio para que el profesor mejore, y eso va a tener un impacto en la calidad de la educación. Los maestros de educación pública son la esencia, la columna vertebral y el mayor orgullo del Estado mexicano. Con respaldo social y firmeza, Aurelio Nuño avanza.
Twitter: @alzati_phd
