Trump: se reparte nueva baraja
Rusia es un actor importante en ese escenario, ya que posee canales de comunicación abiertos con el régimen iraní que arma y abastece al Hezbolá y, al tener presencia militar permanente en Siria, está en posibilidad de permitirle a Israel impedir que los cargamentos de armas provenientes de Irán lleguen a manos de Hezbolá.
Terminó la incertidumbre acerca de quién estará a la cabeza de EU durante los próximos cuatro años. La indiscutible victoria electoral del controvertido Donald Trump y del partido republicano en el ámbito legislativo han sacudido al resto del mundo. Ese terremoto está obligando a líderes diversos de la escena internacional a recalcular el rumbo de sus respectivas estrategias y tácticas políticas y económicas, con la complicación inherente a la volubilidad que caracteriza a Trump, que ya desde su gestión anterior lo pintaba como un personaje excéntrico y muy poco predecible.
Una de las regiones donde en estos últimos diez días más movimientos y cambios se han registrado es, sin duda, la de Oriente Medio. Como si un proyectil hubiera caído ahí y generado una atmósfera caótica en la cual los actores políticos relevantes intentan encontrar un reacomodo que les brinde ventajas y ganancias. De tal suerte que se respira un frenesí de encuentros, contactos, llamadas telefónicas, declaraciones y viajes públicos o secretos de diplomáticos en busca de acuerdos. Gráficamente la situación podría describirse como la de una nueva partida de naipes en la que la baraja se reparte otra vez, e inesperadas combinaciones aparecen como posibles.
Enseguida, algunos de los movimientos que, muy probablemente, obedecen al próximo cambio de timón en Washington y que han sido reportados en órganos de prensa de Oriente Medio:
1. Acaban de reunirse, en una locación no especificada, el archimillonario y ahora colaborador cercano de Trump, Elon Musk, con el embajador de Irán en la ONU, Amir Saied Iravani, presuntamente para explorar la posibilidad de que la diplomacia resuelva algunos de los muchos temas conflictivos existentes entre ambas naciones.
2. Se reportó que Elon Musk y Donald Trump tuvieron una conversación telefónica con el presidente ucraniano Zelenski. No se reveló su contenido, aunque sigue manteniéndose que Trump no está dispuesto a continuar con los altos niveles de colaboración militar y económica con Ucrania que han existido durante la administración de Biden.
3. Rafael Grossi, director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica de la ONU, llegó a Teherán para tratar con las autoridades el tema del programa nuclear iraní. El ministro Abbas Araghchi afirmó en su primera declaración al respecto que su país está dispuesto a negociar algo, pero no bajo presión. Datos revelados en agosto pasado mostraron que Irán estaba ya en posesión de 350 libras de uranio depurado a 60%, siendo que llegar a 90% es estar ya en posibilidad de obtener el arma nuclear.
4. La monarquía saudita convocó en Riad a múltiples representantes del mundo árabe y musulmán. Ahí, con el objeto de colocarse como indisputable líder regional y de involucrar más activamente a Trump en ese espacio, se condenaron las operaciones militares israelíes en Líbano, rechazando “todo aquello que pudiera amenazar la estabilidad, seguridad e integridad territorial del País de los Cedros”. Con el mismo propósito, el príncipe Turki bin Faisal al Saud, exembajador saudita en la ONU, envió una misiva al presidente electo norteamericano felicitándolo por su victoria y recordándole que Arabia está rodeada “de focos rojos que requieren su atención inmediata”.
5. Se filtró que Ron Dermer, ministro de Asuntos Estratégicos del premier israelí Netanyahu, realizó una visita a Moscú. Se presume que el objetivo fue explorar la posible colaboración del gobierno de Putin en la implementación de un cese al fuego en el frente de guerra entre Hezbolá e Israel. Rusia es un actor importante en ese escenario, ya que, por un lado, posee canales de comunicación abiertos con el régimen iraní que arma y abastece al Hezbolá y, por el otro, al tener presencia militar permanente en Siria, está en posibilidad de permitirle a Israel impedir que los cargamentos de armas provenientes de Irán lleguen a manos de Hezbolá. Moscú es, en este caso, un actor que no obstante sus estrechos lazos con el régimen de los ayatolas, mantiene relaciones diplomáticas con Israel, lo cual le brinda interlocución con ambas partes.
Este intenso y a menudo contradictorio activismo político deriva en buena parte del nuevo escenario que se abre con Trump como próximo presidente de EU, escenario que, sin duda, seguirá evolucionando de aquí al 20 de enero para marcar la pauta de muchos de los cambios que veremos.
