Planes para Gaza

Como punto inicial se establecería un cese al fuego de varias semanas durante las cuales se liberaría a los 48 rehenes en manos de Hamás. Éste tendría que desarmarse para que fuerzas militares provenientes del conglomerado árabe y musulmán tomen el control de la Franja y participen en los esfuerzos económicos y logísticos para la reconstrucción de la devastada Franja.

La guerra entre Israel y Hamás en Gaza parece estar en un callejón sin salida con su consecuente saldo diario de decenas de víctimas mortales. A lo largo de casi dos años todas las iniciativas políticas presentadas con objeto de ponerle fin se han topado con pared, y las negociaciones emprendidas en ciertos periodos han tenido sólo éxitos limitados cuando ha sido posible imponer ceses al fuego temporales y liberación de rehenes israelíes a cuentagotas. Esta semana han aparecido nuevas propuestas en el marco de las reuniones en Nueva York de la Asamblea General de las Naciones Unidas, más allá del nutrido reconocimiento al Estado palestino que, si bien refleja un gran consenso internacional, no deja de ser un acto simbólico que no modifica la realidad en el terreno concreto de los hechos.

Se trata de una mezcla de planes presentados por el presidente Trump, el presidente Macron y el exprimer ministro británico Tony Blair. Hace algunas semanas este último lanzó un plan al que se prestó poca atención, pero que ha sido retomado por Trump, a lo que se agregó un proyecto de estabilización para Gaza ideado por Macron. El resultado ha sido, por lo pronto, una reunión del mandatario estadunidense con los líderes de ocho naciones árabes y musulmanas en una sesión colateral a las de la Asamblea General.

Asistieron el representante de Arabia Saudita, el presidente Erdogan de Turquía, el primer ministro de Egipto, el emir Al Thani de Qatar, el primer ministro de Pakistán, el rey Abdalá de Jordania, el ministro de exteriores de Emiratos Árabes y el presidente de Indonesia Subianto. Este último, jefe de Estado del país con mayor cantidad de población musulmana en el mundo, expresó previamente en su comparecencia en la Asamblea General una postura especialmente conciliatoria y predispuesta a colaborar hasta con 20 mil de sus soldados en la estabilización de la Franja después de finalizada la guerra.

En la citada reunión se discutieron tanto el plan de Blair, que tiene que ver con cómo emprender la reconstrucción e implementación de un nuevo orden en Gaza tras el fin de la guerra, y la actual visión de Trump de la ruta a seguir para que efectivamente el conflicto bélico termine. Como punto inicial se establecería un cese al fuego de varias semanas durante las cuales se liberaría a los 48 rehenes en manos de Hamás. Éste tendría que desarmarse para que fuerzas militares provenientes del conglomerado árabe y musulmán tomen el control de la Franja y participen en los esfuerzos económicos y logísticos para la reconstrucción de la devastada Franja. Es de suponerse que en la mencionada reunión Trump también ejerció presiones y prometió ventajas a los asistentes a fin de que contribuyan al desarme de Hamás. Se comenta igualmente que tecnócratas palestinos independientes colaborarían en ese nuevo orden el tiempo necesario para que la Autoridad Nacional Palestina encabezada por Mahmud Abbas se prepare y limpie de la corrupción que le aqueja, para así poder en un futuro hacerse cargo del gobierno de Gaza.

En cuanto al frente israelí, Trump dejó muy en claro que no está dispuesto a aceptar de Israel ninguna anexión de territorios, en clara oposición a las últimas declaraciones de Netanyahu, quien amenazó con emprender esa acción revanchista tras el reconocimiento internacional del Estado palestino en el seno de la Asamblea General. El premier Netanyahu tendrá un encuentro privado con Trump en EU el próximo lunes, así que queda aún por verse qué tanto Trump lo forzará a abandonar sus pretensiones anexionistas.

Muchas cosas pueden cambiar en los próximos días dados los movimientos arriba reseñados. Por lo pronto, es claro que hoy más que nunca, hay un elenco extenso y plural de actores comprometidos, queriéndolo o no, en participar en la finalización de esta guerra y en la construcción de un nuevo orden regional en el que el pueblo palestino pueda emprender el camino para independizarse de la ocupación, e Israel logre consolidar su seguridad nacional, puesta en jaque de manera grave con el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. EU, Gran Bretaña, Francia y miembros destacados del mundo árabe y musulmán están ya ahora en el equipo multinacional encargado de ello. Se trata de naciones que, más allá de sus intereses particulares —que desde luego jugarán un papel— tendrán que invertir esfuerzos, recursos y eficacia diplomática a fin de restaurar un aceptable equilibrio regional. Sobre todo, ahora que el eje Irán-Hamás-Hezbolá-hutíes está en declive y hay posibilidad de sentar las bases para impedir su resurgimiento.

Temas: