Israel-Líbano: cese al fuego
Si este plan logra asentarse con firmeza y no se presentan importantes violaciones al cese de fuego, la expectativa es que las poblaciones civiles desplazadas a ambos lados de la frontera puedan retronar a sus hogares.
El 8 de octubre de 2023 la organización terrorista Hezbolá asentada en Líbano inició sus ataques a Israel, presuntamente como apoyo al Hamás palestino que un día antes había cruzado hacia el Estado judío para realizar la masacre que cobró en un solo día 1,200 víctimas mortales y 251 secuestrados. Ello marcó el inicio de más de 13 meses de un ping-pong de bombardeos aéreos entre ambas partes mediante misiles balísticos de distinto alcance, drones y proyectiles diversos, además del ingreso desde hace tres meses de tropas israelíes a territorio libanés. Finalmente, el martes pasado se consiguió un acuerdo de cese al fuego entre Israel y Hezbolá, acuerdo que contó con la participación del gobierno libanés.rdo que contó con la participación del gobierno libanés.
Estados Unidos fue el principal mediador para ese logro, con intervención de Francia en la etapa final. No cabe duda que si Hezbolá aceptó el acuerdo fue debido a que la campaña militar emprendida por el ejército israelí resultó exitosa, al haber debilitado sustancialmente a Hezbolá mediante una serie de operativos entre los cuales destacaron el episodio de la explosión de los bípers, el asesinato de los altos comandos de la organización –en especial el jeque Hassan Nasrallah– , la destrucción de innumerables arsenales y plataformas de lanzamiento de misiles, el dislocamiento de sus canales de comunicación y la desarticulación de su sistema financiero responsable del traspaso de muchos de los recursos que el régimen iraní acostumbraba enviar a Hezbolá, su brazo armado, con el fin de cumplir con la misión de destruir a Israel.
Enseguida, los detalles más importantes del acuerdo de cese al fuego. A lo largo de los próximos 60 días las fuerzas restantes del Hezbolá se retirarán paulatinamente al norte del río Litani, en concordancia con la resolución 1701 de la ONU de 2006 que nunca fue acatada en los términos previstos. Mientras tanto, las fuerzas militares israelíes igualmente emprenderán su retiro hacia Israel. El tramo comprendido entre el Litani y la frontera israelí pasará a estar bajo control del ejército nacional libanés, que contará con el apoyo de contingentes reforzados por Naciones Unidas (FINUL), lo mismo que por asesoría logística norteamericana.
Si este plan logra asentarse con firmeza y no se presentan importantes violaciones al cese de fuego, la expectativa es que las poblaciones civiles desplazadas a ambos lados de la frontera puedan retronar a sus hogares. De hecho, en estos primeros días tras la tregua decenas de miles de civiles libaneses que huyeron están regresando a sus devastadas zonas de residencia, mientras que los 60 mil israelíes desplazados desde el 8 de octubre de 2023, por lo pronto, han manifestado sus dudas y su reticencia a volver a sus localidades, también convertidas en ciudades fantasma tras más de un año de bombardeos, ya que consideran que aún no cuentan con las suficientes garantías de seguridad.
No obstante las reservas del caso, el acuerdo es sin duda un paso positivo al haber puesto las bases para frenar la situación bélica en el frente israelí-libanés, aunque hay que reconocer que la tregua tiene aún un largo camino que recorrer para asentarse y conseguir neutralizar los diversos factores imponderables que podrían desencadenar de nueva cuenta las hostilidades. Por otro lado, se espera que a partir de ahora haya un ambiente más propicio para poner fin a la guerra en Gaza y liberar a los rehenes israelíes, aunque en ese frente sigue privando aun una gran incertidumbre, sin pistas confiables que seguir para determinar el futuro de todo lo que ahí está en juego.
Una reflexión final: debe ser muy doloroso para el gobierno y el pueblo libanés vivir y contemplar la devastación de su país en aras de intereses ajenos que nada tienen que ver con los propios. Irán, junto con Hezbolá, que es su proxy más potente, han sido los verdugos y los secuestradores de Líbano desde hace más de tres décadas, por lo que son ellos los principales responsables de su actual tragedia. Cuánta destrucción sufrimiento y muerte se habrían evitado si el 8 de octubre de 2023 Hezbolá no hubiera abierto un frente adicional de guerra contra Israel. La obsesión del radicalismo islámico chiita de destruir al Estado hebreo ha sido un veneno cuya toxicidad se ha mostrado letal para la región entera.
