Narcoelección, riesgo creciente…

Un día sí y otro igual, exhiben al “payasito” de NL. Exagerada e infundada, a decir de no pocos, la hipótesis alentada desde el más alto nivel de los organismos responsables de normarlos, de que México pudiera vivir, de cara al 2 junio, algo muy similar a un ...

Un día sí y otro igual, exhiben al “payasito” de NL.

Exagerada e infundada, a decir de no pocos, la hipótesis alentada desde el más alto nivel de los organismos responsables de normarlos, de que México pudiera vivir, de cara al 2 junio, algo muy similar a un proceso electoral controlado por el narcotráfico o marcado por la violenta intromisión de bandas del crimen organizado tiende a confirmarse al paso de las semanas y los días… de las horas incluso.

La sola aceptación de tres de los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), que lidera Mónica Soto, de que, en caso de darse tal supuesto, la autoridad podría considerar anular los comicios, así como el apuro del Instituto Nacional Electoral (INE), de la promorena Guadalupe Taddei, de definir un esquema de eventual protección a candidatos a la Presidencia, gubernaturas, el Congreso federal y/o local no hicieron más que alentar las versiones catastrofistas que, un día sí y otro igualmente, denuncian dirigentes y activistas, igual del oficialismo que de la oposición. Nadie escapa al (indeseable) fenómeno…

En fecha reciente, la consultora que dirige el expresidente del (entonces) IFE,  Luis Carlos Ugalde, llamaba la atención, y no sin razón, del riesgo en que se encuentra al proceso en marcha y advertía que, si bien en el pasado 2021 se reportaron algo más de 175 crímenes políticos, este 2024, con 20 mil 735 cargos en disputa y cuando la acción del crimen organizado se ha recrudecido a todo lo largo y ancho del país, la cifra registrada durante la pasada elección federal podría ser (holgadamente) superada.

Integralia va aún más lejos cuando, en el marco del análisis citado, califica a media docena de estados –Guerrero, Michoacán, Jalisco, Colima, Morelos y Chiapas– como de altísimo riesgo, y como de “alto riesgo” incluye a nueve más: Zacatecas, Guanajuato, Baja California, Veracruz, Sonora, el Estado de México,  Chihuahua, Tabasco y Tamaulipas.

Apenas ayer, en Morelos, el precandidato por Morena a una diputación, Yair Martín Romero fue asesinado en Ecatepec mientras que, por sólo citar un par de casos más, en las últimas 48 horas fueron asesinados dos familiares directos de la familia Monreal Ávila, de David, el incapaz (des)gobernador zacatecano, en crímenes que nadie atina a explicar siquiera como, huelga recordar, bien podría decirse sobre los otros muchos ocurridos en este contexto.

¡Basta ya!...

ASTERISCOS

* Si bien cuestionable, la postulación de Gustavo de Hoyos Walther como candidato a diputado federal plurinominal por el impresentable emecismo constituye, a decir de no pocos, la mejor garantía de que MC no se alineará con el lopezobradorismo en San Lázaro y que, al menos de parte del exmandamás de Coparmex, habrá una sólida defensa jurídica de libertades y derechos…

* Evidencia más que clara de la estupidez del morenismo legislativo, la solicitud que hiciera la senadora Lucía Trasviña al sombrerudo embajador estadunidense Ken Salazar para que, al margen de la política de no intervención y respeto a la soberanía, operara para que desde su país “no se siga financiando a la ultraderecha mexicana”. ¡Vaya mala broma!…

Veámonos aquí mañana con otro asunto De naturaleza política.

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