Fracasos y mentiras, el peor sexenio…
Es momento, ahora, de decir adiós… En medio de una sociedad intencionadamente polarizada y confrontada desde Palacio, Andrés Manuel López Obrador concluirá en unas horas su gestión que no pocos consideran la peor de los últimos tiempos, merced, especialmente, a la ...
Es momento, ahora, de decir adiós…
En medio de una sociedad intencionadamente polarizada y confrontada desde Palacio, Andrés Manuel López Obrador concluirá en unas horas su gestión que no pocos consideran la peor de los últimos tiempos, merced, especialmente, a la regresión en materia democrática alentada en aras de recrear el presidencialismo autoritario impuesto por el viejo priismo, la “dictadura perfecta” como le llamó el Nobel peruano Mario Vargas Llosa, bajo cuyo manto se formó y vivió desde sus tiempos como miembro de la porra universitaria hasta la fundación del PSUM, en que sólo una voz, la de él mismo, es merecedora de ser escuchada y acríticamente obedecida.
Ello, además de dar paso a un creciente empoderamiento de las bandas del crimen organizado que, acepte o no el tabasqueño, controlan ahora vastas regiones del territorio y que junto con otras cosas convirtieron al gobierno de la estúpida política de los abrazos y no balazos en algo muy parecido a un narcoestado donde, en un sinnúmero de localidades rurales o de población indígena y grandes ciudades, y estados inclusive –Culiacán en Sinaloa, Morelos, Guanajuato, Michoacán y muchas más– la población vive aterrorizada cuando hace apenas en 2018 se le prometió que la violencia sería reducida “en al menos 50%”. Gran mentira….
Ahora que si bien el número de mexicanos en situación de pobreza extrema bajó en casi 10 millones y merced a la generalización de “los apoyos” se elevó el nivel en 80% de los hogares, así como que el salario mínimo creció casi 200% es cierto, también lo es el pobre nivel de crecimiento económico conseguido durante el periodo próximo a concluir –0.6% promedio anual, cuando la oferta de campaña era que lo haría a un promedio de 2% anual y en 2024 sería de 6%– y que mucho de ello se explica por el irresponsable dispendio que representó el subsidio a los “barriles sin fondo” en que se han convertido Pemex y la CFE. Otra falsedad…
Y todo agravado por el altísimo y oneroso costo que para el erario representaron las obras “insignia” del régimen –el Tren Maya, la refinería Dos Bocas o el Aeropuerto ¿Internacional? Felipe Ángeles y otras– que, inauguradas ya, siguen en proceso de construcción o sin operar, aunque es dable rescatar que, gracias a ellas, un buen número de los más cercanos al Ejecutivo, no pocos de sus familiares incluidos, se enriquecieron en forma grosera cuando en su oportunidad también López Obrador prometió el combate frontal y erradicación de la corrupción que, intocada, sigue ahí y fortalecida. Más mentiras…
Desarrollo de infraestructura, cuidado del medio ambiente, salud, educación, consolidación de relaciones a nivel internacional y otros sectores y ámbitos de acción propios de la administración saliente exhiben pues el fracaso de la gestión gubernamental que finaliza hoy y que más tarde que temprano, si se quiere, acabará forzándolo a irse a “La Chingada”…
Asteriscos
* Luego de 17 años, ésta será la última entrega De naturaleza política a las páginas de Excélsior. No queremos despedirnos sin dar las gracias a Olegario Vázquez Aldir, presidente ejecutivo de Grupo Empresarial Angeles, que nos dio cabida en ellas; a Ernesto Rivera, vicepresidente ejecutivo de Grupo Empresarial Angeles, y a nuestro director editorial Pascal Beltrán del Río por su apoyo, respeto a nuestra libertad de expresión y entrañable amistad, a la “jefa” Reyna Lorena Rivera y el resto de los colaboradores de la sección de Opinión y, muy especialmente, a nuestros lectores por acompañarnos en este largo andar juntos. Volveremos a encontrarnos…
