El día de Venezuela: democracia o dictadura
Evidenció ya EU su desconfianza en la 4T. Hoy, Venezuela podría volver a engrosar la lista de los países libres de América Latina y el mundo si, como se prevé, sus ciudadanos acuden masivamente a las urnas para evidenciar su repudio hacia un régimen dictatorial que ...
Evidenció ya EU su desconfianza en la 4T.
Hoy, Venezuela podría volver a engrosar la lista de los países libres de América Latina y el mundo si, como se prevé, sus ciudadanos acuden masivamente a las urnas para evidenciar su repudio hacia un régimen dictatorial que no sólo ha conculcado su libertad y derechos fundamentales, sino que, al propio tiempo, ha sumido a la nación en una profunda crisis política y humanitaria, convirtiéndola en un auténtico páramo donde, al margen su inextinguible riqueza petrolera, campean la polarización y confrontación sociales y la absoluta carencia de desarrollo.
Tras la entronización en 1999 del populismo socialista impuesto por el procastrista Hugo Chávez y profundizado por su sucesor, el impresentable “amigo de México” Nicolás Maduro, que a la cabeza de un régimen autocrático y autoritario en extremo, no sólo ha perseguido y privado de la libertad y de la vida, incluso, a cientos, miles de venezolanos y condenado a la pobreza a 90% de la población, amén de haber propiciado que algo más de siete millones de ciudadanos hayan optado por dejar su país, familia, trabajo y posesiones para migrar a otras tierras en busca de libertad y oportunidades.
Este domingo entonces, insistamos, es el día de Venezuela y habrá que estar atentos para defender la opción por la libertad que, conforme a las más recientes encuestas y sondeos de firmas de reconocido prestigio nacional e internacional, apuntan a que el sufragio popular favorecerá ampliamente a Edmundo González Urrutia, de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), promovida por María Corina Machado, obteniendo entre 55% y 60% de los votos, mientras que el reeleccionista candidato del Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) –apoyado por las armas de un ejército corrupto, sometido a su voluntad, se entiende– captaría entre 40% y 45% aunque, vale destacar, ha sido él mismo que se han encargado de dejar en claro su renuencia a dejar la presidencia y permitir la paulatina recomposición del régimen democrático.
Ha sido el propio Maduro, incluso, quien se ha encargado de validar los temores de propios y extraños de que los comicios de hoy deriven en un fraude, otro, de tal dimensión que dé paso a una indeseada confrontación directa entre opositores y afines al régimen dictatorial: (de ganar la oposición, ha dicho) “podría darse un baño de sangre…” al tiempo que en las últimas horas ha “desinvitado” a mandatarios y exmandatarios que en otro momento ofrecieron concurrir a manera de observadores, por externar su convicción democrática vía la advertencia de que si es él quien pierde la elección, deberá entregar el poder y retirarse: el argentino Alberto Fernández, el chileno Gabriel Boric, el brasileño Luis Inácio Lula da Silva y hasta el mexicano Vicente Fox han debido cancelar su programada visita a tierras venezolanas.
En México, mientras tanto, Andrés Manuel López Obrador y los suyos han preferido callar a tener que avalar un régimen claramente dictatorial y fracasado que, ante su previsible derrota, parece apostar desde ya a en favor del fraude vía la cooptación y compra del voto, el condicionamiento de los llamados programas sociales, la ilegal detención y la amenaza de reclusión a sus opositores y más, mucho más…
Veámonos aquí mañana con otro asunto De naturaleza política.
