Definir debate electoral, nuevo reto…

Conscientes de la incapacidad discursiva y falta de “carisma” de Claudia Sheinbaum para llevar a buen término –“por sí sola y sin el apoyo de Palacio”, se entiende– la campaña por la sucesión que por imposición le toca encabezar, nada parece más evidente ...

Conscientes de la incapacidad discursiva y falta de “carisma” de Claudia Sheinbaum para llevar a buen término –“por sí sola y sin el apoyo de Palacio”, se entiende– la campaña por la sucesión que por imposición le toca encabezar, nada parece más evidente hoy que la decisión de Andrés Manuel López Obrador y los suyos de que deben ser ellos, el tabasqueño en concreto, quienes, como ha sido hasta ahora, mantengan el protagonismo y dirección de la misma.

Tal es su convicción, que no sólo seguirán definiendo el sentido del mensaje cotidiano de la candidata del lópezobradorismo sino que, desde el arranque de la campaña formal en marzo, harán de la hasta ahora frustrada pretensión del Ejecutivo de someter al Poder Judicial, a la Suprema Corte en especial, a su personal voluntad y caprichos; de meter mano al sistema de pensiones y, en una de ésas, de avanzar incluso en su idea de restituir el añejo presidencialismo autoritario y revertir en los hechos –“aún más”, a decir de propios y extraños– avances democráticos consumados en las últimas décadas, el tema central del debate entre aquélla y su opositora del Frente Amplio por México, la hidalguense Xóchitl Gálvez

Definir el contenido e intensidad del debate electoral; ése y no otro  entonces parece ser el fondo de la decisión del Ejecutivo de no concurrir a los festejos por la promulgación de la Constitución el próximo 5 de febrero en el Teatro de la República de Querétaro para, en su lugar, encabezar una ceremonia “paralela” en Palacio, durante la cual aprovechará para dar a conocer el paquete de reformas constitucionales que antes había dicho haría llegar al Congreso antes de su retiro al cierre de septiembre y ahora, a la vista las nuevas condiciones (electorales) prevalecientes, entregará aun sabiendo de su casi seguro rechazo, ante la imposibilidad de lograr la mayoría calificada necesaria para su aprobación.

López Obrador y sus cercanos saben, están convencidos de que más allá de encuestas y sondeos –“no pocos de ellos “centaveados” desde oficinas públicas– la supuesta o real popularidad-aceptación de “la favorita” cumplió ya un buen número de semanas estancada y que, si bien la inclusión del “esquirol” emecista Jorge Álvarez Máynez restará sufragios a la oposición, éstos podrían no ser suficientes para garantizar el triunfo de la exinquilina del Palacio del Ayuntamiento. Sí pero, igualmente, del morenismo en la puja por la gubernatura en nueve entidades y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México y, más, en la disputa de posiciones, de la mayoría calificada en el Senado y la Cámara (federal) de Diputados.

Que no pasará mucho tiempo antes que podamos confirmar lo aquí expuesto suena a augurio ya cumplido…

ASTERISCOS

* Tres meses luego del paso del huracán Otis categoría 5 por el otrora paradisiaco Acapulco, autoridades de los tres niveles de gobierno no parecen atinar a avanzar en su eventual rescate y depuración en materia de limpieza y salud pública, restablecimiento de su infraestructura económica y comercial y, de manera particularmente notable, en lo que a la recuperación y preservación de niveles mínimos de seguridad refiere. Sigamos esperando…        

Veámonos aquí mañana con otro asunto De naturaleza política.

Temas:

    X