¿Quién era realmente el perro?
La última película de Jane Campion nos cuenta cómo la homofobia puede escalar y detonar distintas reacciones, incluso más violentas. ¿Se justifica asesinar a un macho acosador para terminar con sus agresiones? Basada en la novela que en 1967 publicó el escritor Thomas ...
La última película de Jane Campion nos cuenta cómo la homofobia puede escalar y detonar distintas reacciones, incluso más violentas. ¿Se justifica asesinar a un macho acosador para terminar con sus agresiones?
Basada en la novela que en 1967 publicó el escritor Thomas Savage, con el mismo título pero narrada desde una perspectiva contemporánea que da visibilidad a estos temas, en “El poder del perro” Campion nos entrega los hilos de un personaje por demás críptico aunque inteligente y vengativo, que podría desarrollar secuelas cinematográficas.
Ese interesante personaje no resulta quien más espacio ocupa en pantalla: el acaudalado pero austero ranchero de nombre Phil Burbank, de cuarenta años, atractivo, rudo, machista, misógino, con ideas conservadoras pero sobre todo narcisista, asexuado de apariencia y quizá por eso muy solitario.
El interés de la directora recae en uno de los personajes más frágiles. Se trata del joven Peter Gordon, hijo de un hombre que se suicidó y que ha empezado a estudiar medicina; un muchacho solitario, observador acucioso, de sangre fría pero apegado a su madre, que tiene la atención puesta en la modernidad y quizá -por ello- sin el mínimo interés para proyectarse desde los parámetros de la llamada masculinidad hegemónica.
Aunque es el mismo libreto, la película resulta distinta a la novela debido a que la cineasta subraya, revalora e incluso profundiza en los aspectos difusos de la historia. Lo que son insinuaciones de la novela, en la película toman forma y mayor definición.
La anécdota es concreta: el vaquero Phil se molesta cuando su hermano George se casa en secreto con la viuda Rose, mamá del “delicado” Peter. Por eso buscará afanosamente separarla e incluso expulsarla de la residencia familiar, para lo cual la humillará constantemente mientras que a su hijo lo busca degradar llamándolo “mariquita”.
Son dos los hechos que van a definir el desenlace de la historia; uno se presenta cuando Phil decide que en lugar de ridiculizar a Peter es mejor acercarse para convencerlo de que debe distanciarse de su madre. El otro es cuando Peter decide eliminar a Phil para permitir que su madre viva a plenitud en su nuevo matrimonio.
Aunque Campion parece apegarse a la novela de Savage, en realidad cuenta otra historia. Con los mismos protagonistas pero desdibujados en sus complejas personalidades, la directora reduce la proyección dramática del relato a una confrontación en un contexto de género y sexualidad. En este punto adquiere relevancia la memoria que Phil tiene de Bronco Henry, un vaquero finado que conoció cuando tenía la edad de Peter y que dejó una profunda huella en su vida.
Consecuencia de esa lectura es que en la cinta se proyectan expresiones de erotismo masculino bastante sugerentes, con las cuales Phil da salida a su reprimida sexualidad. Por ejemplo, cuando acaricia su cuerpo con una pañoleta o cuando mira de reojo cómo se bañan y divierten los vaqueros desnudos en el río.
También incluye discretos escarceos entre Phil y Peter que la novela no relata, además de sugerir incluso un encuentro sexual entre ambos. Estas escenas, si bien motivan a especular qué subyace en la conciencia de los antagonistas, también disminuye el foco de atención respecto de la perversidad con la cual Peter está creando las condiciones para asesinar a Phil.
Hay dos fetiches sexuales que la directora no desarrolla. La silla de montar de Bronco Henry, donde Phil le pide a Peter sentarse para que aprenda a montar y la cuerda a base de cuero de res que Bronco Henry le enseñó a tejer y que será un regalo para Phil antes de que éste regrese a la ciudad para continuar con sus estudios de medicina.
Esa cuerda, sin embargo, crea un símbolo nuevo en torno al homicidio de Phil, ya que Peter le entregó cuero infectado con la bacteria que desarrolla ántrax lo que hará que se infecte mortalmente a través de una herida abierta en una de sus manos, que el vaquero no quiso atenderse.
Phil se percató que tenía mucho en común con Peter, igual que con el Bronco Henry y también Peter lo comprendió. Que los tres hubieran identificado la figura de un perro en la montaña era revelador de que había algo en común. Esa identificación fue aprovechada por el vaquero para ganarse la confianza del joven y éste la aprovechó para sembrar la mortífera bacteria.
Al finalizar la película, Campion proyecta a Peter en una habitación oscura, debajo de cuya recámara conserva la cuerda de cuero, que toma con guantes. No se le mira satisfecho. Ahora el joven ocupa en ese rancho el lugar que el vaquero dominante tenía pero llevará su crimen a cuestas, como un secreto parecido a los muchos secretos que Phil conservó.
El salmo que da título a la historia no se borra con la muerte de Phil. Al contrario, parece adquirir mayor relevancia.
Referencias
- Savage, Thomas. “El poder del perro”, traducción de Eduardo Hojman. Ed. Alianza, 2021, Madrid.
- Sherman, E. (productora) Campion, J. (directora). “El poder del perro”, Australia, New Zealand Film Commission, 2021.
