Andrés Manuel López Obrador dinamitó el acceso al sistema financiero de los productores agropecuarios y transformó a este sector en uno mucho menos equitativo para los extremos: los grandes productores con acceso a los mercados internacionales tenían una condición privilegiada, mientras que los más pobres sujetos a un sistema clientelar.
Una mezcla de ocurrencias populistas lo llevó a desmantelar las instituciones financieras que funcionaban razonablemente bien, en buena medida por la gran labor de limpieza que había hecho José Antonio Meade. Creó Segalmex. Fue tan mala la operación de esta entidad que el propio López Obrador tuvo que cerrar a poco tiempo de su creación. No sólo no funcionó, sino que se han documentado casos de corrupción por más de 15 mil mdp. Hay que recordar que hay varios detenidos por este caso, como el exdirector de finanzas, René Gaviria. El director general, Ignacio Ovalle, fue arropado por López Obrador pagando quién sabe qué cuotas de lealtad. De una manera desordenada se daba apoyo a las organizaciones que más se quejaban y/o tenían peores problemas, lo que detuvo la modernización del campo mexicano.
REMATE PROPUESTO
Organizaciones como el CNA, presidida por Jorge Esteve, han insistido en que el campo requiere financiamiento para poder crecer de una manera mucho más sana y sólida. A pesar que los miembros de la ABM, presidida por Emilio Romano, ha señalado que tienen intención de dar mayores financiamientos al sector agropecuario, la realidad es que les resulta muy difícil. El campo está sujeto a demasiadas externalidades que le dificultan mucho el acceso al sistema financiero. Así que es necesaria la participación de la Secretaría de Hacienda, encabezada por Edgar Amador, para crear un ecosistema que permita a los productores del sector agropecuario tener acceso tanto a la banca como los seguros.
De acuerdo con Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, dirigido por Juan Carlos Anaya, si el gobierno garantiza precios objetivos los productores podrían tener acceso a crédito y seguros, como sucede en algunos otros países del mundo. La realidad es que la Secretaría de Agricultura, encabezada ahora por Columba López, deberá poner en su lista de pendientes la reconstrucción de un sistema financiero a favor de los productores del sector agrícola.
REMATE DECEPCIONANTE
La AMIS, presidida por Pedro Pacheco, decidió ignorar la llamada de atención que les hizo la subsecretaria de Hacienda, Maricarmen Bonilla, cuando les dijo que tenían una misión compartida de lograr que los seguros tengan una mayor penetración. Este gremio respondió que, según ellos, han crecido mucho en número de clientes y otras verdades a medias. Dijeron, por ejemplo, que la penetración del seguro está cerca de 3% del PIB, lo cual es cierto, pero no sólo es pequeño, sino que habla de un crecimiento verdaderamente paupérrimo. El gremio que preside Pacheco es, por mucho, el que menos participación activa tiene en la inclusión financiera en el país, porque se sienten cómodos con una estructura que está muy lejos de estar vinculada a la competencia real.
REMATE EXPLICADO
Hay quienes se harían un favor si leyeran los documentos antes de lanzar hipótesis disfrazadas de noticias. Cuando Edgar Amador entregó, como marca la ley, los precriterios de política económica para el año próximo informó que su estimación de crecimiento económico para 2026 sería en un rango entre 2.8 y 1.8%, por lo que el puntual sería de 2.3%.
Sorprendentemente hubo quienes “descubrieron” que Hacienda había disminuido su pronóstico de crecimiento cuando se trata, en el mejor de los casos, de una interpretación tardía de información clara por parte de la Secretaría de Hacienda. Durante el periodo en el que Luis Videgaray fue secretario de Hacienda, se tomó la decisión de que cada trimestre esta dependencia ratificara o rectificara su estimación de crecimiento económico. Ahora, Hacienda presenta sólo su estimación de crecimiento económico en los precriterios de política económica y cuando se entrega al Congreso el paquete económico. Los analistas pueden cambiar de opinión prácticamente cada 15 días, lo que explica que en algunos momentos ellos estén muy disparados de lo que plantea el gobierno.
Cuando Gabriel Yorio era subsecretario de Hacienda solía tener más precisión que los analistas. Esta tradición se ha seguido con la actual susbsecretaria Maricarmen Bonilla. La manera más justa de hacer los comparativos son las estimaciones que hacen los analistas consultados por Citi México, dirigido por Luis Brossier, o por Banco de México, cuando se entregan los precriterios de política económica, y una puntualización cuando la Secretaría de Hacienda presenta el paquete económico. Ciertamente las estimaciones quincenales tienen la gran virtud de dar a los interesados una información muy oportuna; sin embargo, la realidad es que para ser comparativos deben tener la misma periodicidad.
