Luz Elena

David Páramo

David Páramo

Padre del análisis superior

Luz Elena González recibió una encomienda de la presidenta Claudia Sheinbaum cuando la nombró secretaria de Energía: dotar al país de energía suficiente, no sólo para las necesidades actuales, sino para la expansión de la economía con base en un nuevo modelo energético en el país. Hasta el momento, va cumpliendo en tiempo forma.

Como lo ha contado el Padre del Análisis Superior, lo primero que hizo fue romper la inercia que se había vivido históricamente en el sector. Los directores de las empresas del Estado operaban como ínsulas y el secretario de Energía era algo así como un gestor de lápices y clips.

Con acciones, ha dejado claro en todo momento que la política energética la maneja ella y para ejercer sus funciones tiene una gran coordinación con la Secretaría de Hacienda, encabezada por Edgar Amador, que le ha dotado de ayudas y apoyos financieros para una transición que comenzó con un cambio en las leyes del sector. Dejó claro cuáles y en qué sectores era espacio del Estado mediante un cambio en las leyes, para el que fue muy importante Jennifer Castillo, quien ahora es la administradora de Grandes Contribuyentes del SAT, presidido por Antonio Martínez Dagnino.

Así, Luz Elena González se ha concentrado en la ejecución de un plan de acciones concretas en las dos empresas del Estado, en las cuales ha alineado los intereses de la CFE y de Pemex, encabezadas, respectivamente, por Emilia Calleja y Juan Carlos Carpio, con el objetivo central de la Secretaría de Energía, que deberá ir más allá de 2030.

REMATE APLICADO

Para que Luz Elena González esté cumpliendo con la encomienda de la presidenta Claudia Sheinbaum es necesario el buen trabajo de las gestiones de la CFE, donde se avanza muy bien, y Pemex, aunque se perdió tiempo con Víctor Rodríguez —quien, por cierto, ayer obtuvo una suspensión condicional por violencia familiar en Morelos; pagará 120 mil pesos; ¡qué suerte la de este golpeador!—. 

En el caso de la CFE, Emilia Calleja bien podría ponerse una estrella en la frente. La empresa opera como el aplicado de la escuela. Los planes y programas avanzan dentro del tiempo para cumplir con diversas metas. Para este gobierno es muy importante que, antes de terminar, prácticamente todos los mexicanos tengan acceso a electricidad. 

En la conferencia presidencial del miércoles se reiteró que se destinan cantidades masivas para la generación y distribución de energía eléctrica en el país y, así, desplegar todo el potencial. De 34 proyectos licitados, 30 ya están en fases operativas, lo que permite estimar al PAS que en la segunda mitad de este sexenio habrá una gran expansión eléctrica. 

REMATE REHABILITADO

Pemex alguna vez fue motor de la economía, fuente de la ingeniería, pilar de las finanzas públicas y fundamental para las exportaciones del país... eso fue hace muchísimo tiempo. 

En la actualidad se transformó en una muy pesada carga para las finanzas públicas y el gran riesgo para la calificación crediticia son los problemas financieros de la petrolera.

Para Juan Carlos Carpio, ha llegado el momento de la rehabilitación de Pemex mediante un plan que ha venido trabajando desde su época en la Secretaría de Energía. Comprendieron que el principal problema no era en extracción ni en refinación, sino financiero. Primero había que recuperar el bolsillo y, luego, todo lo demás. Hoy, prácticamente se ha cubierto la deuda con proveedores de 2025-26 por más de 60 mil millones de pesos. Adicionalmente, han contado con el apoyo financiero de Hacienda (Edgar Amador), que si bien seguirá todavía, el proyecto de esta administración es que, al final, puedan mantenerse por sus propios medios. 

Para cumplir esta meta definieron que la plataforma debe ser de 1.8 millones de barriles, no como un capricho político sino como un tema de negocios. Carpio estima que con 1.4 millones de barriles se atienden las necesidades nacionales y el resto se utiliza para mejorar la figura financiera de Pemex. 

REMATE CRUCIAL

La estrategia de exportar menos tiene para la secretaria Luz Elena González y para el director de Pemex, Juan Carlos Carpio, una lógica de seguridad nacional, no como una entelequia política, sino como una medida práctica que está demostrando su utilidad ante el alza mundial del precio de los combustibles. Si el país hubiera mantenido la tasa de importación de gasolina a 60% del consumo nacional, simple y sencillamente no se podría mantener el precio de la gasolina de bajo octanaje en 24 pesos y el diésel en 27 pesos por litro.

Hoy, sólo se importa algo así como 30% de los combustibles que se requieren en el país y la meta de Carpio es que se reduzca a algo así como 12% del consumo total. 

¿Se imagina cuánto habría subido la inflación medida por el Inegi, presidido por Graciela Márquez, si Pemex hubiera tenido que comprar tanta gasolina en el extranjero? El número es impactante.