Juan Pablo de Botton es calificado por la mayoría del sector financiero como un funcionario serio, comprometido y eficiente, al que los resultados le avalan como secretario de Finanzas del Gobierno de la CDMX, encabezado por Clara Brugada. Sin embargo, en los últimos días se ha visto implicado en una ola de acusaciones que busca inmiscuirlo en actos de corrupción y vínculos con la delincuencia organizada.
Esa misma ola que trató, sin éxito, de descarrilar el camino de Roberto Lazzeri a la embajada de México en Estados Unidos o la que tiende una sombra de sospecha en la gestión de Antonio Martínez Dagnino como jefe del SAT.
Ellos tienen en común ser jóvenes que no se hicieron en lo más duro del movimiento de Andrés Manuel López Obrador, sino que llegaron después. Eso no los hace populares entre los “puros” de la transformación. A pesar de que la leyenda urbana les ubica como emisarios de los grupos cercanos al gobierno anterior, la realidad es que ellos han labrado su destino por las acciones que han tomado y no por ser recomendados de grupos u operadores de nadie.
Lo conveniente en estos casos es tener claro que por un lado va la leyenda y, por el otro, los hechos. Con los datos disponibles, es muy difícil creer que De Botton o Lazzeri pudieran ser operadores de vínculos inconfesables.
REMATE ACORDADO
Trató y no pudo. El director del IPN pretendió quedarse con las aportaciones de los alumnos y no pudo. Como recordará, el Padre del Análisis Superior le informó que Arturo Reyes Sandoval creó una asociación para quitar a la Fundación Politécnico, presidida por el también presidente de la Canaco CDMX, Vicente Gutiérrez Camposeco, el control de esos recursos, organización que no cumplía con los requisitos legales. El asunto escaló al grado de que la presidenta Claudia Sheinbaum salió a defender a Reyes Sandoval diciendo algo así como que había dejado su trabajo de investigador en el extranjero para estar en el Politécnico.
En ningún momento aceptó el acuerdo que en una gran cantidad de ocasiones le planteó la asociación que durante muchos años ha administrado estos recursos, puesto que quería el control absoluto. Al final, tuvo que intervenir el secretario de Educación, Mario Delgado, para imponer el orden y firmar un convenio que regresa la situación lo que estaba antes de la intentona de Reyes Sandoval. La única pregunta que queda, ¿qué ganó el director del IPN con este intento de quedarse con los recursos?
REMATE PREOCUPANTE
Tras años de abandono que se volvieron mucho más graves durante la mala gestión de Manuel Bartlett al frente de la CFE, Laguna Verde se está convirtiendo en una muy seria preocupación, puesto que cada vez son más las voces que señalan que la falta de mantenimiento podría generar una catástrofe de proporciones muy graves para el país.
La situación se vuelve más grave si se considera la poca atención que ha puesto el equipo de la directora Emilia Calleja a estas advertencias. Quizá sería bueno que se vieran en el espejo de Víctor Rodríguez, quien ignoraba a tal grado las advertencias de problemas en Pemex que le llevó a decir que lo habían engañado sus colaboradores cercanos.
Calleja y su equipo deberían saber que negar o esconder los problemas no funciona en la Secretaría de Energía, que comanda Luz Elena González.
REMATE IMPACTADO
Resulta muy relevante medir cuál fue la reacción de los bonos de México luego de que Moody’s, dirigida en México por Carlos Díaz de la Garza, disminuyera la calificación a la deuda soberana. Los CDS a cinco años se mantuvieron en niveles cercanos a 89 puntos base, cuando el viernes se encontraban en 95 puntos. El primero de los últimos seis meses ha sido de 93 puntos base. El promedio de la relación TIEE-SOFR a dos años fluctuó por 350 puntos base, mientras que el promedio ha sido de 364 puntos base.
Dicho de otra manera, los mercados ya esperaban la rebaja en la calificación que había sido anticipada por la calificadora y de la que el PAS le habló con mucha antelación.
Como decía ayer, Hacienda, encabezada por Edgar Amador, todavía tiene buen espacio para recuperar la buena reputación en la capacidad de pago del gobierno federal.
REMATE INVADIDO
Muy mal cayó en círculos empresariales de Tijuana que el presidente de Concanaco, Octavio de la Torre, fuera a firmar un acuerdo con autoridades locales. De acuerdo con Olivaldo Paz, presidente de Canaco Tijuana, De la Torre violó las disposiciones aplicables a las representaciones de comerciantes.
Por cierto, en un chat entre líderes de comerciantes, De la Torre cuestionó cuánto eran 35 mil pesos ante las críticas de Iván Pérez, líder de ls Canaco Ciudad Juárez, por haber usado la tarjeta de la confederación para temas personales.
