Australia y la innovación en la forma de financiar la educación superior
El economista Bruce Chapman desarrolló la idea de “préstamos supeditados al ingreso” (ICL) donde un estudiante usaría un préstamo del gobierno para cubrir los costos de la subsidiada cuota universitaria
Las grandes innovaciones pueden venir en distintas formas. Un ejemplo, fue una de las más importantes contribuciones de Australia a la innovación de políticas públicas, cuyo creador tuve la fortuna de conocer en su visita a la Ciudad de México. Bruce Chapman, un economista al que le apasionan las políticas económicamente prudentes y socialmente justas, fue el responsable de transformar la política educativa de Australia en 1980.
Hasta entonces la educación terciaria en las universidades públicas de Australia era, en su mayoría, gratis, y el costo al presupuesto público se hacía cada vez más difícil de sostener. Sin embargo, por razones profundamente arraigadas en la sociedad australiana, la asistencia a la universidad no se había incrementado entre el sector de la población menos afortunada, quienes debían ser los beneficiarios del programa introducido en la década anterior. Aquellos que se estaban beneficiando más de este programa eran los mismos sectores privilegiados de la sociedad australiana que tradicionalmente habían asistido a la universidad y que podían pagarla cuando esta tenía un costo. Esto significaba que una política que buscaba igualar las oportunidades, estaba en práctica aumentando la inequidad que estaba diseñada a combatir.
Enfrentando el reto de diseñar una política que simultáneamente atacara el problema de financiar la educación terciaria en Australia y asegurara un acceso equitativo a la educación para todos los australianos que deseen participar en ella; Chapman desarrollo la idea radical de “préstamos supeditado al ingreso” (ICL). La idea era sencilla: un estudiante usaría un préstamo del gobierno para cubrir los costos de la subsidiada cuota universitaria, pero sólo empezaría a pagarla una vez que sus ingresos lo permitieran. Este pago se llevaría a cabo a través de una leva basada en un porcentaje fijo de su ingreso al momento de pagar su Impuesto Sobre la Renta.
Al mismo tiempo, al no requerir que el graduado pagara su deuda si su ingreso no cumplía los requisitos necesarios, el programa Esquema de Contribuciones para la Educación Superior (HECS) le ofrecería un seguro por incumplimiento de pago, así como facilitaciones de consumo, las cuales son medidas para que personas puedan equilibrar sus ingresos a lo largo de su vida. Por ende, el Estado tomaría el rol de gerente de riesgos de los ICL.
El gobierno introdujo HECS en 1989. El primer programa de ICL para la educación, HECS, ha sido replicado con modelos similares en Nueva Zelanda, Reino Unido, Sudáfrica, Corea del Sur, Tailandia y Holanda.
Desde la introducción de HECS, la tasa de ingreso a las universidades ha crecido aproximadamente 70%, ya que ha permitido al gobierno financiar más lugares en las universidades públicas. Los ICL no han desmotivado aquellos en grupos privilegiados de ingresar a las universidades: La conformación socioeconómica de los cuerpos estudiantiles se ha mantenido muy similar a lo que era antes de los HECS. Al utilizar el sistema de impuestos para recuperar la deuda de los HECS, el esquema es barato de mantener, costando menos de 4% de los $1.7 billones de dólares australianos que recauda cada año.
En resumen, HECS ha logrado alcanzar el santo grial en cuanto al acceso a la educación superior y la reducción de costos sin sacrificar liquidez.
Esto ha ayudado a Australia a tener un periodo récord de crecimiento económico ininterrumpido. La evidencia proveniente de Australia es clara y demuestra que una fuerza de trabajo mejor preparada, especialmente una con más mujeres educadas, es una inversión tan buena como el gasto de infraestructura.
La brillante y simple idea de Champan ha inspirado adaptaciones en otras áreas. Algunos formuladores de políticas en Australia están analizando cómo los ICL podrían ayudar de manera equitativa a granjeros en áreas de sequía, un serio problema en el continente habitado más seco del planeta.
Otros han estudiado la manera en que ICL podría ayudar a personas a pagar multas menores o para ayudar a financiar permisos extendidos de maternidad o paternidad. Espero que estas ideas tengan el mismo éxito que la idea de Champan de hace casi 30 años.
Espero sus comentarios en downunder.mexico@dfat.gov.au.En Facebook.com/ausembmex o en Twitter @AusEmbMex
-Embajador de Australia en México
